¿Debajo de la mesa para encontrar pareja o con la maleta lista para viajar más? Con la llegada del cierre de año, miles de personas en Colombia y otros países de la región retoman rituales y agüeros con la esperanza de iniciar el 2026 con buena energía.

Lotería de Bogotá: resultados del jueves 2 de julio de 2026
Redacción EconomíaAlgunas prácticas vienen de tradiciones ancestrales; otras, más recientes, han ganado popularidad gracias a las redes sociales y a nuevas formas de entender el bienestar, la intención y el propósito personal.
Aunque no todos creen en estas costumbres, el final de diciembre sigue siendo un momento simbólico para cerrar ciclos, formular deseos y renovar expectativas. Desde los clásicos rituales familiares hasta creencias importadas de otras culturas, el abanico de opciones es amplio y se adapta a distintos gustos y generaciones. Lea: Expertos alertan sobre el impacto emocional que genera la Navidad
Las prácticas más tradicionales siguen presentes en muchos hogares. Comer las 12 uvas al ritmo de las campanadas, dar la vuelta a la manzana con una maleta para atraer viajes, llenar los bolsillos de lentejas como símbolo de prosperidad económica o estrenar ropa interior amarilla o roja continúan siendo parte del ritual colectivo. A esto se suma la quema del muñeco de año viejo, hoy adaptada a formatos más pequeños para realizarla en casa, asociada a la idea de dejar atrás la mala suerte.

La limpieza profunda del hogar también ocupa un lugar central. La astróloga profesional y consultora de feng shui, Tavata, explica que “Es una tradición china para cerrar un año y empezar el nuevo año con una energía nueva y fresca hacer a gran escala la limpieza (barrido)”. Según señala, deshacerse de lo que no se usa y mantener espacios clave en orden ayuda a que la energía fluya durante todo el año. “También se debe mantener la nevera, los baños, los escritorios y el clóset lo más organizados y limpios posibles para que todo fluya muy bien todo el año”, agrega.
Rituales tradicionales que siguen vigentes para recibir el Año Nuevo
Además del aseo, prácticas como el sahumerio o la quema de palo santo siguen asociándose con la limpieza energética del hogar, una costumbre heredada de generaciones anteriores. Aunque su origen está ligado a creencias medicinales antiguas, hoy se mantiene como un símbolo de protección y buena fortuna.
Nuevos agüeros que marcan tendencia para iniciar el 2026
En los últimos años han surgido rituales que conectan con públicos más jóvenes. Uno de los más populares es recibir el Año Nuevo debajo de la mesa para atraer pareja. También se ha vuelto común colocar flores amarillas —especialmente girasoles si se trata de un negocio— cerca de la puerta de entrada, como símbolo de vitalidad y prosperidad.

Otra práctica que ha ganado fuerza es el tablero de visualizaciones o mapa de deseos, una herramienta que combina creencias de la Nueva Era con elementos de la psicología. El psicólogo Johnny Orejuela explica la importancia de este tipo de rituales: “Si tienes una meta o deseo y no lo declaras y ritualizas es menos probable que lo cumplas… por eso es importante declararlos, escribirlos y ritualizarlos así fijas tu intención y alineas con ello tus acciones”.
Entre las creencias importadas figura el Otoshidama japonés, que consiste en regalar dinero a los niños en sobres especiales, y la costumbre de bañar a las mascotas el 31 de diciembre para equilibrar las energías del hogar.
Más allá de la fe en cada ritual, Orejuela concluye que estas prácticas funcionan como actos simbólicos que refuerzan el compromiso personal con los propósitos del nuevo año. Para muchos, el verdadero valor está en la intención con la que se inicia el 2026.
