Días después de que su padre fuera trasladado a Estados Unidos en un operativo sorpresa, Nicolás Ernesto Maduro Guerra, conocido como ‘Nicolasito’, reapareció con un discurso desafiante. Sin embargo, nuevas revelaciones lo ubican en el centro de una investigación que lo conecta con Colombia y con disidencias de las Farc, según fuentes federales en Nueva York.
Durante el acto de posesión de Delcy Rodríguez, Maduro Guerra calificó la captura de su padre como un “secuestro” y lanzó duras afirmaciones: Lea: Revelan relato sobre arma misteriosa de EE. UU. en operativo en Venezuela
“No van a poder, no jodan. Se los juro por mi vida, se los juro por mi papá, se los juro por Cilia, que de esta vaina vamos a salir. Después la historia dirá quiénes fueron los traidores”.
Según fuentes consultadas por El Tiempo, este tono no sería casual: Nicolasito es uno de los cuatro procesados mencionados en el indictment presentado por la fiscal estadounidense Pamela Bondi, documento revelado pocas horas después de la captura de Nicolás Maduro en Caracas. En esa acusación, el hijo del exmandatario aparece mencionado 24 veces.
Mansión en Medellín, en la mira del FBI por reunión del hijo de Maduro
Uno de los episodios más llamativos para los investigadores es una reunión celebrada en Medellín en 2020, en la que Maduro Guerra habría participado junto a dos miembros de las disidencias de las Farc, según confirmaron fuentes a El Tiempo.
En ese encuentro, Nicolasito habría negociado acuerdos para transportar grandes cargamentos de cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos, además de coordinar movimiento de armas.
La mansión de Las Palmas bajo investigación
Informantes federales indicaron que el FBI y la DEA ya lograron identificar al anfitrión de la reunión y la mansión en la que se realizó, una lujosa propiedad ubicada en la avenida Las Palmas, en Medellín, con un valor superior a 20.000 millones de pesos.
Según las fuentes citadas, Maduro Guerra incluso habría pasado la noche en la residencia.
“La propiedad está ligada a un próspero odontólogo, pero la maneja el hijo de un capo que ya pagó cárcel en Estados Unidos”, aseguró una fuente.
Posible red criminal detrás del encuentro
Las investigaciones también apuntan a una estructura vinculada a la Oficina de Envigado, que estaría brindando protección a capos internacionales, facilitando sus reuniones y ofreciendo seguridad para actividades ilícitas.
Próximos pasos en el caso
Las autoridades confirmaron que tanto el anfitrión como el propietario de la mansión ya fueron identificados. En los próximos días podría abrirse un proceso judicial que involucre a la estructura narco de Medellín que habría prestado apoyo a estas operaciones criminales.
El caso sigue bajo investigación mientras las agencias estadounidenses profundizan en los vínculos entre Nicolasito Maduro y redes criminales de alcance transnacional.

