La ANDI presentó este martes su informe sobre el balance económico de 2025 y las perspectivas para 2026, en el que analiza los principales indicadores macroeconómicos del país, así como los desafíos y oportunidades que enfrenta el sector empresarial en el corto plazo.
El gremio destacó que el cierre de 2025 dejó señales mixtas: aunque la economía mostró signos de recuperación y dinamismo en ciertos sectores, persisten preocupaciones relacionadas con el rumbo fiscal del Gobierno y el entorno externo para la actividad productiva.

Crecimiento de la deuda pública y retos fiscales
Uno de los aspectos más llamativos del informe es el fuerte crecimiento de la deuda pública nacional en los últimos años. Según la ANDI, la deuda del Gobierno se ha incrementado más de $370 billones pesos durante los últimos tres años, lo que representa un crecimiento cercano al 47 % en ese periodo, impulsado principalmente por la deuda interna.
El gremio empresarial señaló que este aumento de la deuda se ha dado en un contexto de déficits primarios sin precedentes y un mayor uso de obligaciones de corto plazo, lo que eleva el costo de su servicio y plantea desafíos significativos para la sostenibilidad fiscal del país.
Señales de recuperación y condicionantes del crecimiento
Aunque el informe completo detalla varios indicadores, el análisis de la ANDI sugiere que factores como la demanda interna estable, el desempeño de sectores productivos y la actividad exportadora contribuyeron a una dinámica económica más sólida en 2025. Sin embargo, expertos señalan que la productividad laboral sigue siendo baja y que esa brecha puede limitar la competitividad en el mediano plazo.
En los días previos, otros análisis han señalado que variables como la inflación moderada, el desempeño del mercado laboral y la estabilidad del consumo también fueron determinantes para cerrar el año con una economía en mejor estado que en 2024.
Perspectivas y riesgos para 2026
De cara a 2026, la ANDI llamó a intensificar el diálogo entre el sector productivo y el Gobierno para hacer frente a los retos fiscales, promover mayores niveles de inversión y fortalecer la productividad en sectores clave. Las proyecciones también subrayan la importancia de avanzar en políticas que impulsen la innovación, la educación técnica y la diversificación productiva.
El gremio enfatizó que, si bien hay condiciones que pueden favorecer la continuidad del crecimiento, también existen factores de incertidumbre, como las tensiones geopolíticas globales, que podrían afectar la demanda externa y el acceso a mercados internacionales para productos colombianos.
Además, se insistió en la necesidad de sostener políticas macroeconómicas que generen confianza, mantengan estabilidad fiscal y atraigan inversión extranjera directa, aspectos que serán cruciales para sostener la recuperación económica en 2026.
