El Gobierno Nacional confirmó que desde el mes de diciembre del año pasado, varios de los cabecillas del Clan del Golfo, también conocido como ‘Autodensas Gaitanistas de Colombia’, (AGC), están sin órdenes de captura vigentes.
Según la información conocida, estas personas serían Jobanis de Jesús Ávila, alias ‘Chiquito Malo’, Orozman Orlando Osten, alias ‘Rodrigo Flechas’, Elkin Casarrubia, alias ‘El Cura’, Luis Armando Pérez, alias ‘Bruno’ y Gonzalo Sánchez, alias ‘Gonzalito’, quien cuyo cuerpo fue encontrado sin vida esta semana después de un accidente en un río de Córdoba.
La Consejería Comisionada de Paz, explicó que se ordenó la suspensión de las órdenes de captura de estos cabecillas en medio de las negociaciones de paz que se realizan en el Estado de Catar. Esta decisión quedó fijada mediante la resolución 274 de 2025, que fue comunicada a la Fiscalía y el Ministerio de Defensa.
Respuesta tras el encuentro bilateral en Estados Unidos
Esta aclaración se da luego de que este grupo armado anunciará la suspensión provisional de la mesa de negociación que mantiene con el Gobierno a causa de los compromisos que el presidente Gustavo Petro habría adquirido con su homólogo estadounidense, Donald Trump.
El compromiso, que no ha sido confirmado oficialmente, habría sido asumido por el presidente Gustavo Petro durante su reunión con su homólogo Donald Trump, en la Casa Blanca. Según esa versión, el mandatario se habría comprometido a realizar todos los esfuerzos para capturar a alias ‘Chiquito Malo’. Pero también a líderes de otras organizaciones como ‘Pablito’ e ‘Iván Mordisco’.
“El presidente Petro entregó los nombres de tres capos del narcotráfico de Colombia: alias Pablito, Iván Mordisco y Chiquito Malo. El Gobierno se comprometió a neutralizarlos en dos meses, según acuerdo con Trump”, citó el grupo delincuencial. Le podría interesar: Fuerte atentado contra el senador Jairo Castellanos: hay dos víctimas
Sin embargo, desde el gobierno insisten en mantener estos diálogos de paz porque “es de absoluta relevancia en el propósito de encontrar salidas dialogadas a la violencia y se encuentra actualmente en estado avanzado”.
Agregan que “se trata de un proceso que, desde el primer acuerdo, se enfoca en la desmovilización y tránsito a la vida civil de los miembros del (a)EGC” y que se mantienen en su postura de continuar con el compromiso de ubicación gradual de los integrantes de este grupo en Zonas de Ubicación Temporal (ZUT), como paso verificable hacia su desmovilización.

