Un ataque armado ocurrido en la tarde de este miércoles dejó dos personas muertas a las afueras de un gimnasio ubicado en el norte de Bogotá. Las víctimas son un empresario y su escolta, un policía retirado que desde 2021 trabajaba en labores de protección privada.
El hecho se registró hacia las 3:45 p. m. en inmediaciones de la carrera 7 con calle 85. De acuerdo con la información entregada por la Policía Metropolitana de Bogotá, el agresor disparó contra las dos personas cuando salían del establecimiento y luego escapó en una motocicleta en la que lo esperaba un cómplice.
El comandante de la institución, general Giovanni Cristancho, confirmó que se trató de un crimen premeditado. “Es se evidencia que es un acto sicarial totalmente planeado, haciendo la trazabilidad de las cámaras, podemos evidenciar que estas personas llegaron a esperar a su víctima 15 minutos antes, no fue más”, precisó Cristancho. Lea: Petro alerta sobre supuesto atentado contra su helicóptero: “iban a disparar”
Según explicó el oficial, el atacante vestía traje y corbata para pasar desapercibido en la zona, caracterizada por su alta actividad comercial y flujo constante de vehículos. Tras cometer el doble homicidio, abordó la motocicleta y huyó mezclándose entre el tráfico.
Las autoridades indicaron que, por solicitud de los familiares, no se divulgarán los nombres de las víctimas. Sobre el escolta fallecido, el general detalló que era un uniformado que se retiró voluntariamente de la institución en 2021 y desde entonces “fungía como escolta de personalidades”.
Investigación por sicariato en el norte de Bogotá
El comandante señaló que aún es prematuro establecer responsabilidades o hipótesis sobre los móviles del ataque. “Hasta ahora estamos en los actos urgentes verificando cámaras, verificando y recolectando elementos materiales probatorios que nos pueda llegar a dar con el móvil del sicariato”, afirmó.
Cristancho recordó que “El último evento desafortunado había sido en el 2023, no habíamos vuelto a tener hechos, no se deben presentar y trabajamos cada día para evitarlos”.
La zona fue acordonada por varias horas mientras los investigadores realizaban la inspección técnica y recopilaban registros de cámaras de seguridad que permitan identificar a los responsables del atentado.

