El caso de Melisa Gaona, la joven colombiana de 25 años que solicitó la eutanasia por el dolor extremo que le provocaba la endometriosis, dio un giro inesperado, ya que decidió viajar a India para someterse a un procedimiento especializado que, según su testimonio, logró retirar por completo la enfermedad y devolverle la calidad de vida, tras años de diagnósticos erróneos, cirugías y hospitalizaciones,.
Gaona enfrentó síntomas severos que comenzaron en la infancia con dolor abdominal persistente, vómitos y dificultades para alimentarse durante más de una década y con el paso de los años —especialmente tras la llegada de la menstruación—, el dolor se volvió incapacitante.
La joven recibió diagnósticos en diferentes centros médicos que luego fueron descartados, entre ellos: apendicitis, cáncer e incluso trastornos psicológicos. Ella misma denunció anteriormente que, en varias ocasiones, sus síntomas fueron minimizados o atribuidos a causas emocionales.
Fue después de muchas consultas y procedimientos (algunos fuera del país), que se confirmó que padecía endometriosis, una enfermedad en la que tejido similar al revestimiento del útero crece fuera de este órgano, generando inflamación, dolor crónico e incluso infertilidad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta patología afecta a millones de mujeres en el mundo y puede tener un impacto significativo en la salud física y mental.
Así logró acceder a una cirugía en India
Ante el deterioro progresivo de su salud y la falta de respuestas efectivas en Colombia, Melisa Gaona dio a conocer a través de sus redes sociales que solicitó la eutanasia, un procedimiento legal en el país bajo condiciones específicas. Su familia y su pareja respaldaron la decisión, argumentando que habían sido testigos de episodios constantes de dolor extremo y repetidas hospitalizaciones.
Sin embargo, decidió buscar una última alternativa terapéutica en el exterior antes de que el proceso avanzara. El viaje a India representó, según ha explicado en redes sociales, una apuesta definitiva por un tratamiento integral.
“El doctor logró retirar el 100% de la enfermedad y la endometriosis ya no es parte de mi cuerpo”, afirmó.
Allí fue sometida a una cirugía especializada que, de acuerdo con su relato, permitió retirar el 100 % de los focos de endometriosis detectados.
El procedimiento incluyó técnicas complementarias como radiofrecuencia y bloqueos para el manejo del dolor. Posteriormente, inició un proceso de rehabilitación con un equipo multidisciplinario conformado por fisioterapeutas especializados en piso pélvico, nutricionistas, endocrinólogos y profesionales en salud mental.
Gaona asegura que la recuperación continúa y que su objetivo es mantener una vida libre de dolor. Actualmente, impulsa una campaña para financiar una nueva intervención en México, donde especialistas planean evaluar posibles focos adicionales de la enfermedad.
Su historia ha reabierto el debate sobre el acceso a diagnósticos oportunos y tratamientos especializados para la endometriosis en Colombia, así como sobre la importancia de escuchar y validar el dolor crónico en las mujeres.

