Este miércoles, 11 de marzo, la Fiscalía General de la Nación imputó cargos a Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, por la compra de un lujoso apartamento a un precio inferior a su valor real. Roa está siendo investigado por el presunto delito de tráfico de influencias.
Según el ente acusador, todo gira alrededor de la relación entre Roa y el empresario Juan Mancera. Según la Fiscalía, este hombre y el presidente de Ecopetrol hicieron un negocio para la compra del apartamento 901 del edificio Entre Parques, en Bogotá.
El problema radica en el precio, ya que el valor comercial del inmueble estaba calculado en $2.727 millones y Roa terminó comprándolo por $1.800 millones. La diferencia fue de aproximadamente $927 millones, lo que equivale a un descuento cercano al 34% frente al valor de mercado.
La audiencia de imputación de cargos contra Ricardo Roa
La audiencia, que inició pasadas las nueve de la mañana, se realizó ante el despacho del juez 35 de control de garantías de Bogotá. La encargada de hacerlo fue la fiscal Claudia Emilia Garrido Durán.

El negocio se hizo, según explicó la Fiscalía, en 2022, por medio de la empresa Princeton International Holding, a través de Luis Enrique Rojas como intermediario, a un precio mucho menor que el de su avalúo real. Un año después Roa se posesionó como director de Ecopetrol. Y es justo ahí donde empezaron a saltar las irregularidades.
Según la Fiscalía, Roa aprovechó su cargo para pedirle a Luis Enrique Rojas, presidente de la filial Hocol, que beneficiara a Juan Guillermo Mancera y a su empresa Gaxi SA ESP con contratos. Eso en contraprestación por la negociación del apartamento.
Eso se habría hecho a través de dos reuniones. Primero, el 20 de agosto de 2024, durante una reunión en un restaurante de Bogotá. Luego, entre septiembre y octubre de 2024, en una reunión privada en Ecopetrol.
Ricardo Roa será imputado por otro delito, ¿cuál?
En los próximos días, Roa también será imputado por presunta violación de los topes electorales por parte de la campaña presidencial de Gustavo Petro y de la que Roa fungió como gerente.

Las investigaciones han revelado que en los reportes presentados se mostraron gastos por $28.384 millones en primera vuelta, cuando el tope era $28.536 millones. En segunda, fueron $13.169 millones, cuando el tope era $13.347 millones. El Consejo Nacional Electoral ya falló en contra de la entonces campaña presidencial.
Dentro de ese dinero habría un aporte de $500 millones producto de una donación que Fecode, el sindicato de docentes, le hizo a Colombia Humana y que habría terminado en las cuentas de la campaña.
A esto se suman otros aportes de la Unión Sindical Obrera (USO), el sindicato de Ecopetrol. Roa, como administrador de los recursos de campaña, debería haber conocido esos gastos y haberlos reportado, pero no fue así.

