El miércoles 15 de abril se conoció que Daniel Quintero Calle, exalcalde de Medellín, sería el nuevo superintendente nacional de Salud. Una decisión que ha generado todo tipo de reacciones dentro del propio Gobierno. Esta vez, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Carlos Carrillo, lanzó duras críticas contra la decisión, advirtiendo sus posibles efectos políticos y reputacionales.
La designación del exalcalde de Medellín se conoció tras la publicación de su hoja de vida por parte de la Presidencia, en medio de la crisis del sistema de salud y pese a los procesos judiciales que enfrenta.
En su pronunciamiento, Carrillo fue enfático en señalar que el nombramiento de Quintero “le hace daño al Gobierno” y representa, en su concepto, un retroceso para el proyecto político del presidente Gustavo Petro. “Es un yerro enorme”, afirmó.
“El papel que se le otorga a Daniel Quintero Calle nos hace retroceder como proyecto político, le hace daño al Gobierno y le da gasolina a la oposición. Esta decisión es un yerro enorme y mi deber moral es advertirlo. La verdadera lealtad con el presidente Gustavo Petro consiste en hablarle desde la honestidad y decirle lo que muchos prefieren callar”, escribió Carrillo en su cuenta de X.
El papel que se le otorga a Daniel Quintero Calle nos hace retroceder como proyecto político, le hace daño al Gobierno y le da gasolina a la oposición.
— Carlos Carrillo (@CarlosCarrilloA) April 16, 2026
Esta decisión es un yerro enorme y mi deber moral es advertirlo. La verdadera lealtad con el presidente @petrogustavo consiste…
El funcionario también cuestionó el silencio de varios líderes del oficialismo frente a esta designación. Según dijo, evitar el debate para no contradecir al mandatario no es una muestra de respaldo, sino una forma de debilitar el proyecto político desde adentro.
¿Por qué genera polémica el nombramiento de Daniel Quintero?
El nombramiento de Quintero ha desatado controversia por varios factores. En primer lugar, el exmandatario enfrenta un juicio por presuntos delitos contra la administración pública, lo que ha sido usado como argumento por críticos dentro y fuera del Gobierno.
Además, su llegada se produce en un momento de alta tensión en el sistema de salud, con varias EPS intervenidas y más de 23 millones de afiliados bajo supervisión estatal. En este contexto, Quintero ha prometido una “intervención total”, con el objetivo de desmantelar lo que denomina el “cartel de la salud”.

Carrillo, por su parte, advirtió que la izquierda debe evitar repetir errores de otros países de la región, donde —según dijo— alianzas con sectores cuestionados terminaron debilitando proyectos políticos.
Cabe recordar que el funcionario asumió la dirección de la UNGRD tras el escándalo de corrupción relacionado con el desvío de recursos destinados a La Guajira hacia congresistas que habrían sido sobornador para respaldar las reformas en el Congreso.
Pese a las críticas, Quintero asumirá el cargo con el respaldo del Ejecutivo y con la promesa de profundizar la intervención estatal en el sistema de salud, en medio de un debate que sigue escalando tanto en lo político como en lo institucional.

