El anuncio de Iván Cepeda sobre su disposición a participar en debates presidenciales desató una rápida reacción de sus contendores. Tanto Abelardo de la Espriella como Paloma Valencia respondieron con nuevos retos públicos, elevando la tensión en la recta previa a las elecciones del 31 de mayo de 2026.
El pronunciamiento de Cepeda, hecho desde Sumapaz, marcó un giro frente a su postura del pasado 20 de febrero, cuando aseguró que no asistiría a debates. Ahora, en medio de presiones políticas y judiciales, sus rivales exigen que concrete su participación.
Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia retan a Iván Cepeda a debatir tras su cambio de postura
A través de un video en redes sociales, De la Espriella afirmó que Cepeda cambió de posición tras la tutela interpuesta por Jonatan Tamayo Pérez, que busca obligarlo a asistir a debates.
El candidato convocó a medios como Caracol TV, Noticias RCN, El Tiempo, Blu Radio y W Radio para organizar un encuentro y sostuvo que las encuestas ya evidencian que su contrincante “no puede seguir escondiéndose”.
Además, lanzó fuertes críticas al señalar que en un eventual debate confrontará lo que considera el modelo político del Pacto Histórico.
Valencia propone debate inmediato
Por su parte, Paloma Valencia recordó que ya había retado a Cepeda previamente en el Congreso y propuso realizar el debate “esta misma semana”, bajo condiciones específicas: un moderador neutral, transmisión en canal abierto y sin guiones.
La senadora planteó cuatro ejes temáticos para el eventual encuentro:
- Resultados de la política de “paz total”
- Crisis de seguridad
- Situación del sistema de salud y pensiones
- Política energética, especialmente la importación de gas y petróleo

La tutela y la presión por participar en debates
La controversia creció tras la acción de tutela presentada por Tamayo Pérez ante un juzgado de Medellín, en la que argumenta que la ausencia de Cepeda en debates limita el acceso de los ciudadanos a información “veraz e imparcial”.
El recurso sostiene que evitar estos espacios genera una “asimetría de información” al impedir el contraste directo de propuestas.
Ausencias previas y críticas desde distintos sectores
Antes de este cambio de postura, Cepeda no asistió a escenarios clave como el debate “Colombia decide su energía” ni al foro de la Federación Nacional de Departamentos.
Estas ausencias generaron cuestionamientos desde sectores políticos, académicos y mediáticos. Voces como la de Elisabeth Ungar Bleier calificaron como “inaudito” que un candidato evite estos espacios, aunque reconocen que no puede obligarse legalmente su participación.
Asimismo, el excongresista David Luna impulsó una iniciativa ciudadana para que los debates sean obligatorios en futuras contiendas.
Un tema central en la campaña presidencial
El papel de los debates se ha convertido en uno de los ejes de la campaña presidencial. Mientras Cepeda lidera la intención de voto, sus rivales insisten en que debe someter sus propuestas al escrutinio público.
Con la primera vuelta cada vez más cerca, la realización —o no— de estos debates podría influir en la percepción de los votantes y en el rumbo final de la contienda electoral en Colombia.

