El presidente Gustavo Petro dejó abierta la posibilidad de romper los diálogos de paz con una de las disidencias armadas más activas del país. La advertencia se produjo durante un Consejo de Ministros en la Casa de Nariño, en medio de cuestionamientos por presuntos incumplimientos y hechos de violencia atribuidos al grupo liderado por alias “Calarcá Córdoba”.
La organización señalada es el Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF), comandado por Alexander Díaz Mendoza, con quien el Gobierno ha sostenido acercamientos en el marco de su política de paz. Sin embargo, el mandatario expresó dudas sobre la continuidad del proceso ante recientes denuncias.
¿Por qué Petro evalúa romper negociaciones con disidencias?
Según explicó el jefe de Estado, habría incumplimientos graves relacionados con compromisos ambientales y acciones armadas. En particular, mencionó la presunta quema de selva y ataques contra miembros de la fuerza pública y otros grupos ilegales. Lea: Reunión entre Petro y Delcy Rodríguez se centrará en la seguridad fronteriza
“Le he pedido a Otto Patiño, que no está aquí, que si el señor Calarcá incumplió los pactos para no quemar la selva y se dedicó a matar soldados o a matar con crímenes de guerra a sus rivales del Estado Mayor Central, que es narco narco, pues no hay paz, qué más vamos a hacer”, afirmó Petro.

El presidente insistió en que cualquier negociación debe sustentarse en compromisos verificables. “A mí me gustaría hacer la paz, pero la paz tiene que hacerse sobre bases serias, no sobre mentiras”, subrayó durante su intervención.
Las conversaciones con el EMBF han avanzado de manera discreta y con cierto hermetismo. Hasta ahora, el Gobierno mantiene vigentes las suspensiones de órdenes de captura contra los principales voceros de esa estructura armada, como parte de los mecanismos para facilitar el diálogo.
En otro momento de su declaración, Petro se refirió a las tensiones con Estados Unidos en materia de extradiciones. Señaló que su administración ha enviado a cerca de 600 narcotraficantes, pero cuestionó el interés puntual por algunos nombres específicos. Le puede interesar: Chats, video y un supuesto espía: las pruebas de Angie Rodríguez contra Carlos Carillo
“Yo he extraditado cerca de 600 narcotraficantes, pero Estados Unidos solo quiere a dos: ‘Araña’ y ‘Calarcá’. No ven los más de 600 que ya he extraditado”, expresó, al tiempo que criticó el uso político de testimonios judiciales en su contra.
El mandatario también aseguró que algunos de los extraditados han hecho señalamientos buscando beneficios judiciales. “Los mismos que yo extradito luego dicen que financiaron mi campaña, buscando que, al momento de negociar judicialmente con Estados Unidos, les rebajen las penas con tal de atacarme”, añadió.
En el plano internacional, Petro abordó la relación con Daniel Noboa, especialmente por decisiones recientes en la frontera binacional. El presidente colombiano cuestionó la imposición de aranceles del 100% por parte del gobierno ecuatoriano.
Según su análisis, estas medidas podrían tener efectos negativos en la seguridad regional. “Lo que hace Noboa en la frontera, al cerrar la frontera, es hacer que la población se vaya (…) a lo único que podrían tener para sobrevivir que es el narcotráfico”, afirmó.
Por último, Petro sostuvo que este tipo de políticas “está ayudando al narcotráfico” en una zona donde, según dijo, Colombia intenta reducir su presencia. Sus declaraciones se dan en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en áreas limítrofes.

