La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) abrió un nuevo frente de investigación contra Bavaria al formular un pliego de cargos por el presunto incumplimiento de los compromisos que la compañía asumió en 2022 para cerrar anticipadamente una indagación relacionada con posibles prácticas que afectarían la libre competencia en el mercado cervecero colombiano.
Según informó la entidad, durante las verificaciones realizadas se habrían identificado conductas que contrarían las obligaciones aceptadas por la empresa hace cuatro años. Entre los hallazgos mencionados por la autoridad están supuestas exclusividades que no habrían sido reportadas ni formalizadas, relaciones de preferencia que estarían prohibidas y posibles penalidades vinculadas al uso de equipos de refrigeración.
De comprobarse estas conductas, Bavaria podría enfrentar sanciones económicas que alcanzarían hasta los 100.000 salarios mínimos legales vigentes.
La investigación original se centraba en una presunta estrategia que habría limitado la participación de otras compañías del sector mediante acuerdos de exclusividad con establecimientos comerciales. En ese momento, la SIC concluyó que dichas condiciones podían restringir las alternativas disponibles para los consumidores y reducir la oferta de productos y precios en los puntos de venta.
SIC encontró posibles incumplimientos tras visitas de inspección
Como parte del seguimiento a los compromisos adquiridos por la empresa, la Superintendencia realizó más de 100 visitas de inspección en establecimientos ubicados en ciudades como Bogotá, Barranquilla, Cali, Medellín, Tunja, Bello, Envigado e Itagüí.

De acuerdo con la entidad, la información recopilada durante estas diligencias evidenciaría que algunas de las prácticas que debían ser eliminadas o modificadas continuarían presentándose en el mercado.
Frente a los resultados de la revisión, la SIC señaló que: “Estas medidas en lugar de favorecer las condiciones de competencia como se buscaba con las garantías, habrían promovido el mantenimiento de mecanismos orientados a restringir la capacidad de los establecimientos para comercializar productos de empresas competidoras y, en consecuencia, habrían limitado la presencia y expansión de otras marcas de cerveza en los puntos de venta”.
El proceso administrativo continuará su curso mientras la autoridad analiza las pruebas recopiladas y determina si existió incumplimiento de las obligaciones pactadas por Bavaria para poner fin a la investigación iniciada años atrás.

