Abelardo De la Espriella, quien se perfila como nuevo presidente de Colombia según los resultados preliminares, planea poner en marcha un ambicioso plan de gobierno que contempla la expedición de cerca de 90 decretos durante sus primeros 100 días en la Casa de Nariño, con una agenda centrada en seguridad, salud, lucha contra la corrupción y reactivación económica.
La hoja de ruta presentada durante su campaña busca ejecutar cambios de alto impacto en diferentes sectores del Estado mediante decisiones rápidas que, según el mandatario electo, permitirán enfrentar problemas estructurales que afectan al país.
Uno de los ejes centrales será la seguridad. Entre las metas planteadas se encuentran la captura o neutralización de al menos 10 cabecillas de organizaciones criminales, la fumigación de 330.000 hectáreas de cultivos ilícitos y la creación de un bloque de búsqueda contra la extorsión integrado por veteranos de la Fuerza Pública y reservistas.
¿Cuáles serán las principales medidas de Abelardo De la Espriella en sus primeros 100 días?
La estrategia de seguridad también contempla una profunda reforma penitenciaria. De la Espriella anunció el inicio del proceso para construir 10 megacárceles inspiradas en el modelo aplicado por Nayib Bukele en El Salvador, las cuales estarían ubicadas en zonas apartadas del territorio nacional.
Además, el nuevo gobierno pretende liquidar el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) y entregar la administración de los centros de reclusión a operadores privados mediante contratos de concesión de largo plazo.
En el sector salud, el presidente electo propuso un plan de choque de $10 billones para atender la crisis financiera del sistema. La iniciativa busca aliviar una cartera hospitalaria que, según cifras de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), asciende a $24 billones. El plan incluiría la centralización de la compra y distribución de medicamentos, aunque todavía no se han precisado las fuentes de financiación.
La lucha contra la corrupción será otro de los pilares de su administración. De la Espriella anunció una renovación inmediata de las directivas de entidades estatales estratégicas, incluida Ecopetrol, con el objetivo de combatir lo que considera focos de corrupción, infiltración del narcotráfico y problemas administrativos.
Como complemento, pondrá en marcha un “Bloque de Búsqueda contra la Corrupción”, dependiente directamente de la Presidencia, que integrará capacidades de inteligencia financiera, análisis patrimonial y policía judicial para investigar redes de corrupción en el sector público.
En materia económica, el mandatario electo planea declarar una emergencia económica para acelerar reformas y desmontar barreras regulatorias. Entre las medidas anunciadas figuran la simplificación de trámites para empresas, la revisión de entidades como el Invima, el ICA, las superintendencias y las cámaras de comercio, así como la implementación de la política “una entra y dos salen”, que obligaría a eliminar dos regulaciones existentes por cada nueva norma creada.
La agenda también incluye la reducción de la nómina paralela del Estado, la fusión de agencias consideradas redundantes, la modernización de la DIAN mediante inteligencia artificial, la refinanciación de la deuda pública, el respeto por la regla fiscal y una simplificación tributaria orientada a estimular la inversión privada y el crecimiento económico.

