Un oso andino, también conocido como oso de anteojos, fue captado caminando tranquilamente por las zonas comunes de un conjunto residencial en La Calera, municipio ubicado en la sabana de Bogotá. El hecho, poco habitual para los residentes, quedó registrado en video y se viralizó rápidamente en redes sociales por el comportamiento sereno del animal.
Las imágenes muestran al ejemplar desplazándose sin señales de agresividad por el conjunto. Incluso, en un momento del recorrido, el oso se levanta sobre sus patas traseras para bajar un portillo de acceso y continuar su camino. Minutos después abandonó el lugar sin generar incidentes.
Según reportó El Colombiano, los habitantes del condominio no habían registrado anteriormente una presencia tan cercana de esta especie dentro de áreas residenciales. Sin embargo, durante los últimos meses las autoridades ambientales han reportado varios avistamientos de osos andinos en sectores rurales de Villapinzón y en zonas cercanas al casco urbano de La Calera.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) explicó que estos encuentros están relacionados con la ubicación estratégica de La Calera, rodeada de corredores biológicos que conectan ecosistemas de alta montaña, especialmente los asociados al sistema de páramos de Chingaza. Estos espacios permiten el tránsito natural de la fauna silvestre entre diferentes áreas del territorio.
#MÁGICO ✨️🐻💫 ¡Visita inesperada! Un oso andino fue captado ingresando a un condominio en La Calera (C/marca), donde incluso levantó la talanquera mientras una familia permanecía en su vehículo. Los testigos del encuentro agradecieron a la naturaleza por tan maravilloso… pic.twitter.com/fuaXJFJ1k7
— Colombia Oscura (@ColombiaOscura) June 21, 2026
¿Por qué los osos andinos están apareciendo cada vez más cerca de zonas urbanas?
De acuerdo con especialistas citados por Caracol Radio y la CAR, el aumento de avistamientos está directamente relacionado con la fragmentación del hábitat natural de la especie. La expansión de la frontera agrícola, la construcción de nuevas vías y el crecimiento de proyectos urbanísticos han reducido las áreas continuas de bosque altoandino, alterando las rutas tradicionales de desplazamiento de estos animales.
Como consecuencia, los osos andinos se ven obligados a explorar territorios donde históricamente su presencia era poco frecuente, incrementando la interacción con comunidades humanas.
Los expertos recuerdan que el oso andino cumple una función fundamental en el equilibrio de los ecosistemas de montaña, especialmente por su papel como dispersor de semillas. No obstante, enfrenta amenazas crecientes debido a la pérdida de hábitat, una de las principales causas de su disminución poblacional en América del Sur.
Tras la difusión del video, la autoridad ambiental inició labores de monitoreo para ubicar al ejemplar y facilitar su desplazamiento hacia una zona protegida. Asimismo, reiteró el llamado a la ciudadanía para evitar cualquier interacción con estos animales.
Según recordó la entidad a El Colombiano, el oso andino no suele representar un peligro para las personas, salvo que se sienta acorralado o amenazado. Por ello, las autoridades insistieron en que acercarse, perseguirlo o intentar alimentarlo puede poner en riesgo tanto la seguridad de las personas como la conservación de la especie.

