La transición entre el Gobierno del presidente Gustavo Petro y la administración del mandatario electo, Abelardo de la Espriella, comenzó oficialmente este jueves con una reunión en la Casa de Nariño entre delegados de ambas partes. El proceso estará liderado por equipos técnicos y, de acuerdo con lo informado, no contará con un encuentro entre el jefe de Estado saliente y el presidente entrante.
Durante la jornada, el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, explicó que el empalme se desarrollará en dos etapas, con el propósito de recopilar y analizar la información de las diferentes entidades del Estado antes del cambio de gobierno. Lea: Este sería el principal desafío económico que enfrentará Abelardo de la Espriella, según Corficolombiana
“Traemos una propuesta metodológica de cómo operar con los comités sectoriales (...) Tengo el convencimiento de que tenemos que arrancar desde mañana hasta el 27 de julio para tener la información completa en dos etapas”, aseguró Restrepo.

El también exministro de Hacienda señaló que la primera fase estará enfocada en obtener información detallada sobre la situación de las entidades públicas. Posteriormente, una segunda etapa permitirá realizar consultas, revisiones generales y el trabajo conjunto entre comités sectoriales del gobierno saliente y del equipo entrante.
Restrepo indicó que el objetivo es revisar de manera integral el estado de la administración pública antes de la posesión del nuevo Gobierno.
“Este es un proceso firme donde de ninguna manera dejaremos de hacer revisiones, investigaciones, alertas y actuaciones que tengamos que hacer respecto a la información sobre las distintas entidades del Estado”, dijo Restrepo.
Transición de Gobierno avanzará hasta el 27 de julio
Durante su intervención, el vicepresidente electo también se refirió a la reforma tributaria anunciada recientemente por el Gobierno de Gustavo Petro, iniciativa que busca enfrentar el déficit fiscal y fortalecer la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Sobre ese proyecto, Restrepo manifestó que considera inconveniente que sea presentado ante el Congreso por la administración saliente y sostuvo que esa decisión debería quedar en manos del próximo Gobierno.

“Creemos que no es necesaria esa actuación por parte del Gobierno actual. Es una atribución que le debería corresponder al gobierno siguiente, saber cuál es su propuesta de ajuste fiscal”, indicó el economista.
Con este encuentro se dio inicio formal al proceso de transición entre ambas administraciones, un empalme que se desarrollará mediante mesas técnicas y equipos sectoriales, y que, por primera vez, avanzará sin una reunión entre el presidente en ejercicio y el mandatario electo.

