El presidente electo Abelardo de la Espriella cerró el proceso de empalme regional con Cundinamarca con una serie de anuncios enfocados en seguridad y desarrollo, entre ellos un ultimátum dirigido a varios de los principales cabecillas de grupos armados ilegales.
Durante su intervención, el mandatario reiteró su postura frente a los diálogos con organizaciones criminales y aseguró que no respalda los procesos de negociación con estos grupos. Según manifestó, no cree en “falsos proceso de paz”, al considerar que la única paz posible es la que se alcanza mediante el uso de la fuerza y el sometimiento a la justicia. Lea: Esto dijo Abelardo de la Espriella sobre la posesión presidencial en Cali
En ese contexto, anunció que otorgó un plazo de una semana para que se entreguen a las autoridades Alexander Díaz, alias Calarcá; Luciano Vargas, alias Flaco, del ELN; Luis Alfredo Urbano, alias El Pastuso o Mariscal, de las disidencias de las Farc; Cristian Alexis Rocha Ordóñez, alias Sergio Carvajal, del frente Darío Gutiérrez, y Hugo Gómez, conocido como alias Hugo Huguito o Vinagre, del Clan del Golfo.
Ultimátum a cabecillas del ELN y disidencias en Cundinamarca
Al referirse a esa decisión, De la Espriella lanzó una advertencia directa a los integrantes de esas estructuras armadas.
“Tienen ya menos de una semana para entregarse, bandido que no se someta lo vamos a darle baja, Están a tiempo para someterse a la ley y evitar caer bajo las leyes y las balas de la fuerza pública”, sostuvo el mandatario.

Además de los anuncios en materia de seguridad, el presidente electo explicó que el trabajo conjunto con Cundinamarca estará orientado a sacar adelante proyectos que ya se encuentren listos para su ejecución.
Indicó que las prioridades estarán concentradas en seguridad, infraestructura, salud, turismo y fortalecimiento de la producción alimentaria, al destacar que los municipios del departamento constituyen una de las principales despensas agrícolas del país.
En ese mismo frente, señaló que el municipio de Soacha será incorporado al bloque de seguridad junto con Barranquilla, Medellín, Cali, Bogotá e Ibagué, como parte de la estrategia planteada para reforzar las acciones contra las estructuras criminales.

