La Alcaldía de Cali anunció un plan especial de seguridad, atención en salud y respuesta ante emergencias con motivo de la posesión presidencial programada para el próximo 7 de agosto. Las autoridades prevén la llegada de cerca de 6.000 visitantes, por lo que se implementará un despliegue institucional para acompañar el desarrollo de la jornada.
El esquema contará con más de 11.100 integrantes de la Fuerza Pública. De ese total, 6.000 corresponden a las Fuerzas Militares y 5.100 a la Policía Nacional, que tendrá además un refuerzo de 1.500 uniformados destinados a custodiar lugares considerados estratégicos.
Entre los puntos priorizados se encuentran el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, los principales corredores viales, hoteles y otros espacios relacionados con la ceremonia. Lea: Tribunal admite demanda contra traslado de posesión de De la Espriella
El Ejército apoyará la vigilancia en los accesos a la ciudad y en sectores estratégicos. Por su parte, la Armada reforzará la seguridad sobre la vía Cali-Buenaventura y el litoral Pacífico. La Fuerza Aeroespacial complementará el dispositivo con aeronaves tripuladas y no tripuladas, además de sistemas especializados para detectar y contrarrestar drones.
Seguridad en Cali: restricciones y monitoreo durante la posesión
Como parte de las medidas adoptadas, las autoridades informaron que durante la jornada estará prohibido el uso de drones particulares. También continuará vigente una recompensa de hasta 500 millones de pesos para quien suministre información que permita anticipar posibles amenazas contra la seguridad.

La coordinación del operativo estará a cargo de un Puesto de Mando Unificado (PMU) nacional, integrado por la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle del Cauca, la Policía Nacional, las Fuerzas Militares y otras entidades. El monitoreo del orden público se mantendrá de forma permanente hasta el 8 de agosto.
Adicionalmente, la administración distrital decretó ley seca en toda la ciudad entre las 6:00 de la mañana y las 8:00 de la noche del 7 de agosto. Durante ese periodo quedará prohibido el expendio y el consumo de bebidas alcohólicas.
En el frente de salud, también fue declarada la alerta amarilla hospitalaria. Con esta medida, las instituciones públicas y privadas deberán activar sus planes de contingencia y garantizar la disponibilidad de recursos para atender cualquier eventualidad que pueda presentarse durante la posesión presidencial.

