La Comisión sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo para América Latina y el Caribe de la Cepal dio a conocer un informe con algunas propuestas enfocadas en la prosperidad de América Latina y el Caribe en la nueva era geopolítica.
El informe titulado “Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica” fue desarrolado por la Comisión copresidida por los expresidentes de Chile, Michelle Bachelet, y de Colombia, Iván Duque. Lea también: Cepal llama a avanzar hacia una institucionalidad “sólida” en Latinoamérica
El mensaje principal del documento se concentra en destacar que las dinámicas del mundo han cambiado y que América Latina y el Caribe cuentan con las capacidades para adatarse a estos cambios.
Los cambios que están redefiniendo el escenario global
Entre las transformaciones principales identificadas por el informe se encuentra la reconfiguración de la globalización, ya que, según los datos analizados, ahora la interdependencia económica se presenta como un factor de vulnerabilidad y es utilizado en algunos casos como un instrumento de coerción.
Además, los analistas identificaron que en la actualidad el mundo está transitando de un sistema unipolar manejado por los Estados Unidos hacia una redistribución progresiva del poder y a un sistema multipolar. Esta situación se puede evidenciar en la caída progresiva de poder blando de los Estados Unidos, mientras que el de China va en aumento.
Este panorama también se suma a la erosión democrática que vive el panorama mundial, en el que se ha reducido el número de países clasificados como democracias liberales. Adicional a esto, se presentan otras dificultades como un ascenso de la desinformación y el uso malintencionado de la IA, y el retroceso de los derechos de la mujer.
Las capacidades de América Latina y el Caribe en el nuevo contexto geopolítico
Ante este escenario, la Comisión afirmó que la región dispone de un conjunto de capacidades que se han revalorizado en el actual contexto geopolítico. Entre ellas se encuentran su abundante dotación de recursos naturales; sus capacidades productivas, humanas y finacieras; el gran tamaño de su mercado; su calidad de región libre de armas nucleares y de guerra entre Estados; y sus activos intangibles (poder blando).
En ese contexto, estos recursos brindan a la región una gran oportunidad para despegar su desarrollo e incrementar su proyección e influencia internacional, no obstante, se necesitan acciones para poder materializar esta oportunidad.
No solo contamos con riqueza bajo el suelo y en la tierra, sino en nuestra gente y nuestras industrias. América Latina y el Caribe tiene capacidades productivas, humanas y financieras que merecen ser valoradas en su justa dimensión y en su gran potencial. Tenemos también influencia política, aunque a veces nos cueste creerlo y entenderlo. Nuestra diversidad, nuestro patrimonio cultural, la influencia y visibilidad que tiene la región en el mundo, nos da una influencia que debemos saber aprovechar”.
Michelle Bachelet
Por su parte el exmandatario local, Iván Duque, planteó que “el desafío es desarrollar la capacidad de la región para diversificar sus alianzas y defender sus intereses estratégicos. Una región con capacidad de acción colectiva tiene mayores posibilidades de mantener relaciones beneficiosas con las principales potencias mundiales, sin subordinarse a ninguna de ellas. Nuestra propuesta no es contra algún país, o a favor de algún bloque. Nuestra propuesta es generar espacios propios para actuar y decidir”.

