Este viernes, al juramentarse Abelardo De la Espriella (ADLE) ante el Congreso de la República como nuevo presidente de Colombia, estará abriéndose formalmente una relación con el Legislativo, que ya empezó hace unas semanas.
Desde su elección presidencial el 21 de junio pasado, la entrante administración diseña lo que será la relación con el Poder Legislativo durante sus 4 años de gobierno. Esa misma noche del domingo de su elección, De la Espriella envió un primer mensaje a los congresistas, diciéndoles que será respetuoso de su independencia y lo que eso significa en materia de control político para su administración.
Días después, con el nombramiento de su ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, ADLE envió un mensaje en ese mismo sentido.

Honorio Henríquez juramentará a Abelardo de la Espriella
Lara, consciente del ambiente en el que le tocará moverse durante su gestión, empezó a liderar su primera misión: la elección del presidente del Senado, para lo cual finalmente no consiguió las mayorías en el Congreso.
El presidente electo le hacía guiño al senador guajiro Alfredo Deluque, del Partido de La U, pero fue elegido, para presidir el Congreso, Honorio Henríquez, del Centro Democrático del Magdalena, y será entonces este congresista quien le tome el juramento al mandatario, hoy viernes 7 de agosto, en el moderno auditorio Arena USC ‘Carlos Andrés Pérez Galindo’, de la Universidad Santiago de Cali.
Es muy común en la política colombiana que el mandatario entrante sea quien le pida al Congreso escoger al senador que le juramentará en su posesión.
Un día después, tanto ADLE como Lara se pronunciaron sobre el tema, restándole importancia a la situación. En esa declaración el presidente electo precisó que respeta plenamente la autonomía del Congreso. Desde el nuevo gobierno se reiteró que fue el triunfo de Henríquez reflejaba el respeto a la independencia de poderes.
La posesión de Abelardo, de Popayán a Cali
Luego vino la ratificación de ADLE en su decisión de posesionarse en el suroccidente del país, en una guarnición militar, tal como lo propuso de forma insistente durante la campaña y en los primeros días de electo.
En medio del debate que se suscitó por esa ratificación del nuevo mandatario, de juramentarse ante los militares en esa zona convulsionada del país, y en el que hubo voces a favor y en contra de esta idea dentro del Congreso de la República; una semana después el propio mandatario varió en su propósito de asumir en una guarnición militar –en homenaje “a los héroes de la Patria”–, debido a serios problemas en Popayán por la actividad ígnea del Volcán Puracé, que tenía prácticamente incomunicada a esta capital.
ADLE cambió entonces de ciudad, y ahora lo hará en Cali, manteniendo igualmente el contexto inicial de hacerlo en el suroccidente del país. Ya no lo hará directamente en una base militar, sino en las instalaciones de la Universidad Santiago de Cali, y luego de la ceremonia de posesión refrendará su idea de rendirle el deseado homenaje a los militares en una guarnición militar.
Aval del Congreso para el traslado de la posesión presidencial
La semana que termina ADLE logró el apoyo del Senado y la Cámara para que se posesione en Cali, y contrario a lo que había sido una relación fría y distante, el presidente Abelardo De la Espriella agradeció de inmediato al Congreso de la República el permiso para cambiar de ciudad el acto de juramentarse, lo cual se interpretó como un mensaje en cual entendió, al igual que los parlamentarios, que ambos poderes deberán trabajar cercanamente, respetando siempre la independencia.
De la Espriella arranca además con una coalición de gobierno suficiente para que empiece a tener triunfos tempranos en el trámite de leyes en el Congreso, como deberá pasar antes de diciembre con el presupuesto del 2027, la reforma tributaria que ya anunció el ministro de Hacienda, Miguel Gómez; y otros proyectos en materia social, en especial la salud, que empezarán a llegar desde agosto al órgano legislativo del país.
También el abelardismo, por intermedio de Salvación Nacional, quedó presidiendo dos comisiones muy importantes del Senado: por un lado, la Primera con Enrique Gómez, ficha clave en la campaña para ADLE, y con Sara Castellanos, en la poderosa comisión económica Tercera.
Hay otro tema que le será transversal, la elección del nuevo contralor general de la República, lo cual lo hará el Congreso en pleno el 12 de agosto, proceso en el que el ministro Rodrigo Lara aseguró que el Gobierno no se meterá.

