La descentralización se perfila como uno de los ejes que marcarán la agenda de Abelardo de la Espriella. Más allá de la Casa de Nariño y de la capital del país, el mandatario ha insistido en que su gobierno buscará tener una mayor presencia en las regiones, especialmente en aquellas que, según ha planteado, han permanecido rezagadas frente a las decisiones del poder central.

Cali, sede de una posesión presidencial nunca antes vista
El UniversalDurante la campaña presidencial y en los días posteriores a su elección, De la Espriella puso sobre la mesa una serie de iniciativas que apuntan a fortalecer la presencia institucional fuera de Bogotá. Entre ellas sobresalen el impulso al Caribe colombiano, el refuerzo de la seguridad en diferentes territorios y la intención de acercar la Presidencia a distintas ciudades mediante sedes alternas.
El Caribe aparece como el principal foco regional del Gobierno
La región Caribe ocupa un lugar central dentro de las prioridades expuestas por De la Espriella. Su campaña elaboró un documento específico para esa zona del país en el que planteó acciones relacionadas con el abastecimiento de agua, el desarrollo agroindustrial, el fortalecimiento del turismo, la recuperación del río Magdalena, el sector energético y la seguridad.
El interés por esta región también se ha reflejado en decisiones de carácter simbólico y administrativo. Entre ellas figura la intención de descentralizar parte de las actividades del Ejecutivo y aumentar la presencia del Gobierno en ciudades distintas a Bogotá, una apuesta con la que busca enviar un mensaje de mayor cercanía con los territorios.
Analistas consideran que este enfoque también responde al peso económico y estratégico del Caribe, una región clave para sectores como el comercio exterior, la infraestructura portuaria, el turismo y la producción energética.
La seguridad concentra buena parte de la agenda de Abelardo de la Espriella
Otro de los ejes que aparece de forma recurrente en el discurso del mandatario es la seguridad.
Desde antes de asumir el cargo, De la Espriella anunció que uno de sus principales objetivos será recuperar el control institucional en las zonas más afectadas por la criminalidad y el accionar de grupos armados ilegales. Para ello ha planteado una estrategia que involucra un mayor trabajo conjunto con gobernadores, alcaldes y la Fuerza Pública.
Los expertos coinciden en que uno de los mayores retos del nuevo Gobierno será responder a fenómenos como la extorsión, los homicidios, el crimen organizado y la presencia de estructuras ilegales tanto en áreas rurales como urbanas.
Precisamente, representantes de la región Caribe han manifestado que esperan que esa política se traduzca en un fortalecimiento del pie de fuerza, mayores operaciones coordinadas y una recuperación del control territorial en las zonas con mayores problemas de orden público.
Infraestructura, energía y desarrollo regional en el Gobierno
Además de la seguridad, la agenda territorial presentada por De la Espriella incorpora iniciativas orientadas al crecimiento económico de las regiones.
Entre las propuestas figuran proyectos para fortalecer la infraestructura, impulsar el desarrollo productivo, mejorar la competitividad y atender asuntos relacionados con el abastecimiento de agua y la energía, especialmente en el Caribe colombiano.
Diversos sectores regionales también han pedido que el nuevo Gobierno priorice inversiones que permitan reducir brechas históricas frente al centro del país y avanzar en proyectos de conectividad, logística y desarrollo económico.
Con ese panorama, la agenda territorial de De la Espriella parece concentrarse en tres frentes: una mayor presencia institucional fuera de Bogotá, el fortalecimiento de la seguridad y el impulso a proyectos de infraestructura y desarrollo económico en regiones estratégicas. La ejecución de esas propuestas será uno de los aspectos que marcarán el inicio de su administración y permitirá medir hasta qué punto la descentralización se convierte en una política de gobierno.
