La investigación de la revista RAYA reveló cuatro nuevos testimonios de periodistas que señalan al reconocido presentador y productor Rafael María Poveda Mendoza por presuntos episodios de acoso sexual. Con estos relatos, ya serían seis las mujeres que, durante el último mes, han contado públicamente experiencias similares relacionadas con el periodista.
Poveda, quien cuenta con más de 40 años de trayectoria en televisión y actualmente dirige y presenta Testigo Directo, ha sido señalado por mujeres que aseguran que habría utilizado su posición y reconocimiento profesional para realizar acercamientos físicos no consentidos o plantear propuestas de carácter sexual, en algunos casos vinculadas con oportunidades laborales.
Nuevos testimonios contra Rafael Poveda
Uno de los testimonios corresponde a una periodista que trabajaba como corresponsal de un reconocido canal nacional y realizaba colaboraciones independientes para Al Rojo Vivo, de Telemundo. Según relató, Poveda la citó en un hotel con el argumento de conversar sobre asuntos laborales.
Cuando llegó, el presentador le pidió subir a su habitación porque estaba “embolatado”. Allí, según su relato, intentó besarla por la fuerza.
“Cuando subí me saludó muy amablemente. No recuerdo si fue de inmediato, pero se me lanzó a darme un beso [...] Fue muy rudo porque él es un hombre alto, grueso, fuerte. Yo empecé a patalear, a mover la cara, a no dejarme besar y a quererlo empujar. No sé en qué momento reaccionó y se levantó, seguramente en medio de mis gritos y de mi rechazo. Me paré y me fui”, contó.
La mujer aseguró que posteriormente evitó continuar trabajando con la productora de Poveda y que durante años cargó con sentimientos de culpa por no haber contado lo sucedido.
“Por mucho tiempo sentí rabia conmigo misma por no haber contado. Me molesta pensar que si digo ‘me fui a una habitación con un tipo’, la gente piense: ¿cómo se te ocurre?. Fue más un tema de creer que había sido mi responsabilidad y mi culpa”, relató.
Otro caso es el de Paola Beltrán*, quien en 2009 ingresó como practicante a la productora de Poveda. Según su testimonio, mientras revisaban una grabación, el periodista la habría abrazado por la fuerza e intentado besarla mientras la tocaba.
“Con su brazo izquierdo me movió la cabeza intentando besarme mientras me sostenía contra su cuerpo. Con la mano derecha comenzó a tocar mis senos y mis glúteos. Me decía en repetidas ocasiones: ‘Déjese si quiere llegar lejos’”.
Beltrán aseguró que logró apartarse y lo confrontó. “Le exigí respeto y su respuesta fue: ‘Usted no sirve para ser periodista’”. Posteriormente denunció lo ocurrido ante el área administrativa de la empresa y, según afirma, abandonó el periodismo después de tres meses como practicante.
Relatos de hostigamiento en el entorno laboral
Natalia Borrego también contó que durante su relación laboral con Poveda habría recibido constantes insinuaciones y acercamientos físicos no consentidos.
“Su oficina era una especie de altillo; allí nos mandaba a llamar: ‘Nenita, ¿cómo vas?, ¿todavía tienes novio?’. Yo le decía, nerviosa y completamente congelada, que no. Ahí continuaba: ‘Bueno, por lo menos dame un piquito, aunque sea esquinero’”.
Según Borrego, en algunas ocasiones el periodista la arrinconaba para intentar besarla. También afirmó que rechazó propuestas para trabajar directamente con él porque temía que su desarrollo profesional dependiera de su aprobación.
El cuarto testimonio corresponde a Katherine*, quien conoció a Poveda durante un taller de presentación. Después del curso, fue citada a una reunión en la productora, donde, según su relato, recibió propuestas relacionadas con regalos, ropa y posibles proyectos laborales.
“Cuando me puse de pie, me acorraló contra la pared y se lanzó a darme un beso. Lo esquivé, me salí por debajo de su brazo, le dije gracias y salí de ahí llorando”.
Denuncias contra Poveda estuvieron acompañadas de amenazas
Los nuevos testimonios se conocen después de las primeras denuncias difundidas el 30 de julio por Yo Te Creo Colega y Brava News. Tras esas publicaciones, varias periodistas vinculadas con las investigaciones recibieron amenazas de muerte, mensajes misóginos e intimidaciones contra ellas y sus familiares.
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) rechazó los ataques y solicitó medidas de protección, mientras Reporteros Sin Fronteras (RSF) documentó las amenazas y pidió garantías para las periodistas.
En medio de la controversia, Poveda contrató al abogado penalista Jaime Lombana y difundió un audio de una llamada con algunas de las periodistas que investigaron las primeras denuncias, argumentando que no había tenido oportunidad de defenderse.

