El estado de salud de Lucas Francesco Murillo García, el niño que conmovió al país tras pedirle al presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, un trasplante de corazón, es seguido de cerca por especialistas en Bucaramanga, donde recibe atención médica especializada.
El menor llegó este lunes 31 de agosto desde Cúcuta a bordo de un avión ambulancia de la Fundación Cardiovascular. Víctor Castillo, presidente de esta institución y uno de los médicos encargados de su atención, explicó a Noticias Caracol que Lucas ingresó en condiciones generales favorables, aunque presentaba fiebre.
“Lo veíamos bastante cianótico, descompensado”, señaló el especialista. Según explicó, el niño registraba una temperatura cercana a los 39 grados.

¿Cuál es el estado de salud de Lucas Murillo?
Antes de realizarle un cateterismo y completar los estudios necesarios para conocer con precisión su condición cardíaca, los médicos están concentrados en controlar una infección que actualmente presenta el menor, de acuerdo con lo explicado por Castillo a Noticias Caracol.
Lucas nació con síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, una cardiopatía congénita en la que el lado izquierdo del corazón no se desarrolla de manera adecuada.
“Esencialmente medio corazón, solamente con su corazón derecho. El izquierdo estuvo atrófico durante su gestación”, explicó Castillo.
Por esta razón, el equipo médico debe determinar cómo funcionan actualmente sus estructuras cardíacas y evaluar sus condiciones hemodinámicas antes de definir el tratamiento.
¿Qué tratamiento evalúan para Lucas Murillo?
Una de las posibilidades que estudian los especialistas es que Lucas pueda avanzar hacia la cirugía de Fontán, un procedimiento de corazón abierto que hace parte del tratamiento por etapas para pacientes con un solo ventrículo funcional.
“Tenemos que ver muy bien las presiones para ver si nos permite avanzar hacia la cirugía de Fontán, que es la tercera fase”, señaló Víctor Castillo.
Para establecer si el menor puede someterse a esta intervención, será necesario analizar, entre otros aspectos, la presión de su arteria pulmonar y su estado hemodinámico.
En caso de que la cirugía de Fontán no sea viable, los médicos también contemplan alternativas como un trasplante de corazón o el uso de un corazón artificial.
Sin embargo, los estudios aún deben esperar. Primero se debe controlar la infección que le provoca la fiebre y, posteriormente, realizar el cateterismo, el TAC y otros exámenes.
“Una vez ceda la fiebre, le haremos el cateterismo porque el riesgo de infectar el corazón es muy grande”, detalló Castillo.
El especialista también destacó que, si las condiciones del niño permiten realizar la cirugía, la recuperación podría ser favorable: “Estos niños, si vuelve, repito, si tiene fisiología adecuada y les hace uno la cirugía de Fontán, rápidamente se van a recuperar”.
Finalmente, Castillo señaló que Lucas no habría recibido la atención especializada requerida durante los últimos años y que una de las cirugías necesarias debió realizarse hace aproximadamente un año y medio.
“Desafortunadamente, tenemos un par de años que no lo pudimos atender”, reconoció el médico.

