Las diferencias entre el abelardismo y el uribismo vuelven a marcar el panorama político colombiano. El Centro Democrático descartó, por ahora, una coalición con los sectores que respaldan al presidente Abelardo De La Espriella de cara a las elecciones regionales de 2027, en medio de los desacuerdos entre ambas corrientes.
A través de su cuenta oficial, el partido expresó su inconformidad con las declaraciones del senador de Salvación Nacional, colectividad que coavaló la candidatura presidencial de De La Espriella.
“El Centro Democrático se cansó de las constantes descalificaciones y la actitud displicente. No existe interés alguno en construir coaliciones con quienes, desde una visión sectaria, insisten en dividir a los colombianos entre buenos y malos”, aseguró la colectividad en respuesta a Gómez.
¿Por qué el abelardismo y el uribismo no llegarían a un acuerdo?
En entrevista con SEMANA, el senador de Salvación Nacional planteó la posibilidad de establecer alianzas entre los sectores cercanos al Gobierno para los comicios del próximo año, aunque dejó abierta la puerta a acuerdos con otras colectividades.
“Ya veremos si en algunos lugares tiene sentido hacer coaliciones con ellos o con otros partidos y si logramos llegar a acuerdos en esos escenarios. Creo que la alianza que rodea y respalda al presidente De La Espriella es amplia y reúne a partidos que, en esencia, creen en la democracia y quieren defenderla del riesgo claro que representa el Pacto Histórico, pues es una colectividad que ha demostrado que no quiere mantener una forma democrática”, aseguró el senador cuando se le preguntó por una posible alianza con el uribismo.
Gómez también propuso que Salvación Nacional y Defensores de la Patria se integren en un solo partido para las elecciones regionales, con el propósito de concentrar sus esfuerzos en una misma bancada.
Sin embargo, el panorama actual apunta a que esa eventual unión no contaría con el respaldo del Centro Democrático.
¿Qué originó las diferencias entre Gómez y el Centro Democrático?
Las tensiones entre ambas corrientes aumentaron luego de que Gómez calificara al expresidente Álvaro Uribe como un “socialdemócrata”, una declaración que provocó el malestar del exmandatario y de integrantes de su partido.
La distancia entre estos sectores recuerda lo ocurrido en las elecciones presidenciales de 2026, cuando cada uno respaldó a su propio candidato.
De cara a los comicios regionales de 2027, la falta de acuerdos podría abrir espacio para que otras fuerzas políticas disputen las gobernaciones y alcaldías en distintos territorios. Entre ellas está el petrismo, que buscará ampliar su presencia regional tras la derrota presidencial de 2026.
