El expresidente Juan Manuel Santos defendió la implementación del acuerdo de paz firmado con las FARC en noviembre de 2016 y advirtió que las dificultades de seguridad que enfrenta Colombia están relacionadas, en su opinión, con los compromisos que aún no se han cumplido. A diez años de ese pacto, el exmandatario insistió en la necesidad de mantener los esfuerzos para alcanzar la paz y evitar que los jóvenes encuentren oportunidades en los grupos armados ilegales.
Durante la charla ‘¿Cómo vamos a diez años del acuerdo con las FARC?’, realizada este miércoles en la Universidad de los Andes, en Bogotá, el ganador del Premio Nobel de Paz de 2016 reiteró que la construcción de paz sigue siendo una de sus principales motivaciones.
“Vivir en paz es un sueño, todas las religiones del mundo tienen la paz como un objetivo primordial. En mi vida, en las últimas décadas, lo que me ha motivado, a pesar de enormes dificultades (...) es seguir luchando para que este país tenga paz”, expresó Santos.
En conversación con Angelika Rettberg, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de esa institución, el expresidente también invitó a los jóvenes a conservar la esperanza, incluso frente a los obstáculos que persisten en la implementación de lo pactado.
Juan Manuel Santos sobre el acuerdo de paz con las FARC
Santos reconoció que el proceso ha enfrentado dificultades y que su ejecución no ha avanzado como estaba previsto. Sin embargo, sostuvo que los territorios y las comunidades en los que sí se han materializado los compromisos muestran resultados en materia de reconciliación.
“Hay ejemplos maravillosos de reconciliación, como la cantidad de iniciativas que hoy están funcionando de excombatientes (que trabajan) con víctimas”, afirmó.
Para el exmandatario, el principal logro del acuerdo fue poner fin a un conflicto armado que se prolongó durante más de cinco décadas y dejó millones de víctimas.
“Lo más importante” del legado del acuerdo “es lo más sencillo: terminamos una guerra de más de 50 años que produjo más de 10 millones de víctimas”, manifestó.
No obstante, cuestionó la gestión de su sucesor, Iván Duque (2018-2022), frente a la implementación del pacto. Según Santos, la falta de continuidad en los compromisos relacionados con la transformación rural y las garantías de seguridad contribuyó a que grupos armados ocuparan territorios que habían estado bajo la influencia de las FARC.
“Como eran zonas de narcotráfico y violencia, empezaron a buscar cómo posicionarse (...) Muchos grupos comenzaron a operar como mafias y comenzaron a pelear por el control del territorio, porque como son mafias necesitan el control del narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y todos los negocios ilícitos”, aseveró.
¿Cuántos integrantes tienen los grupos armados en Colombia?
Las cifras de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) muestran el crecimiento de las estructuras armadas ilegales. Según esa organización, el número de integrantes de estos grupos aumentó un 23,5 % en 2025, hasta alcanzar los 27.121 miembros, entre personas en armas y participantes de redes de apoyo logístico y financiero.
Al referirse a estos datos, Santos relacionó el aumento de las estructuras criminales con los incumplimientos del acuerdo.
“Usted ve que el número de miembros de esas bandas criminales creció de forma exponencial y ese es el origen de la violencia, la no implementación del acuerdo de paz”, insistió.
¿Qué falta por implementar del acuerdo de paz?
Santos sostuvo que la inseguridad actual no debe atribuirse al acuerdo firmado en 2016, sino a las dificultades para ejecutar sus compromisos. En ese sentido, señaló que el pacto continúa vigente y que todavía ofrece herramientas para avanzar en la transformación de las regiones más afectadas por el conflicto.
Entre ellas mencionó los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), cuya vigencia se extendió hasta 2037. Estas iniciativas buscan mejorar las condiciones de vida en municipios golpeados por la violencia, la pobreza, las economías ilícitas y la debilidad institucional.
El expresidente también puso el foco en las oportunidades educativas y laborales para los jóvenes, a quienes considera fundamentales para evitar el reclutamiento por parte de organizaciones criminales.
“Eso traería la paz en esos territorios y hay un aspecto muy importante, que lo van a entender muy bien: no habrá paz mientras sigamos campeones de los ‘ninis’, de los jóvenes que ni están en la educación ni tienen empleo. Esa es la materia prima de las bandas criminales”, concluyó.
A diez años de la firma del acuerdo, el llamado de Santos se centra en retomar los compromisos pendientes, fortalecer la presencia institucional en las regiones y ampliar las oportunidades para las comunidades que continúan afectadas por la violencia.

