El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, anunció cambios en la orientación de la política cultural del país durante su primera visita al Ministerio de Cultura, realizada en el Claustro de Santa Clara, en Bogotá. Entre sus principales anuncios, confirmó el regreso al nombre de Ministerio de Cultura y Patrimonio y planteó una estrategia para reforzar la identidad nacional.
El mandatario presentó esta iniciativa como una “contrarrevolución cultural”, con la que busca recuperar los principios que considera fundamentales para la sociedad colombiana y fortalecer la protección de los bienes históricos y artísticos de la nación.
Durante su intervención, De La Espriella sostuvo que la transformación del país también debe contemplar el ámbito cultural, más allá de los cambios en seguridad, economía, comercio e infraestructura.
“Las transformaciones de Colombia no pueden limitarse a los asuntos de seguridad, economía, comercio, infraestructura y demás. Esa transformación también tiene una dimensión cultural, y creo que es un tema transversal a todos los problemas del país”. Lea: Abelardo de la Espriella sorprendió con visitas a tres ministerios
El presidente también cuestionó la presencia de representaciones que, según su postura, exaltan a integrantes de grupos terroristas en espacios públicos. Por ello, aseguró que impartió instrucciones a la ministra para retirar ese tipo de elementos.

“No vamos a permitir que se promueva el terrorismo. Aquí nunca más los terroristas tendrán un lugar como si de próceres de la patria se tratara. Le he dado instrucciones a la señora ministra para que toda esa oda al terrorismo, en la que aparece Pizarro y demás terroristas, desaparezca de los lugares públicos”.
Ministerio de Cultura y Patrimonio: los cambios anunciados
Otro de los ejes del discurso fue la oposición del Gobierno a lo que el mandatario denomina wokismo, corriente que relacionó con cambios en los valores sociales, las perspectivas de género y las interpretaciones identitarias en ámbitos como la educación y la cultura.
“El Gobierno asume una lucha abierta y total contra el wokismo. No hay ambigüedad en esa materia y no voy a permitir que ningún funcionario la tenga. Quien está en el Gobierno del tigre debe tener los mismos principios y valores. Si no es así, debe dar paso al costado”.
De La Espriella también afirmó que el ministerio debe concentrarse en sus responsabilidades institucionales y evitar convertirse en un espacio para prácticas políticas indebidas.
“Este debe ser un ministerio enfocado en su labor misional, no en politiquería, ni que aquí esto se convierta en un foco de favores o de corrupción”.

En materia patrimonial, el presidente destacó la importancia de conservar iglesias, conventos, archivos eclesiásticos, obras de arte sacro y expresiones religiosas como las procesiones. Según explicó, estos elementos forman parte de la memoria histórica y artística del país y requieren especial protección.
El mandatario insistió en que la cultura debe abordarse de manera integral y que el Estado tiene la responsabilidad de preservar y transmitir la herencia cultural colombiana.
Al cerrar su intervención, reafirmó el alcance de su propuesta con un mensaje sobre el rumbo que pretende darle al sector: “Yo vine a cambiar la política para siempre. Aquí empieza la contrarrevolución cultural que necesita Colombia para que retornemos a esos valores y principios fundacionales”.
