La Defensoría del Pueblo reveló en un informe que el 21% de los migrantes en tránsito irregular son menores de edad y señaló como agravante “el endurecimiento de las políticas migratorias de los países del norte” y las deportaciones.
En el documento, el organismo solicitó “mantener el enfoque de acogida humanitaria” y mejorar “la recepción, acompañamiento y atención de connacionales deportados desde Estados Unidos, Chile y España ante el nuevo enfoque de política migratoria”. Lea también: De la Espriella ordena deportar a migrantes venezolanos irregulares que cometan delitos en Bogotá
Esta cifra corresponde a los primeros nueves meses del año y representa a 16.000 niños, niñas y adolescentes en esta situación.
Si bien, el flujo migratorio disminuyó un 37,3% a diferencia del mismo periodo de 2025, la Defensoría alerta sobre “las necesidades de protección” para las personas que se encuentran como migrantes en tránsito irregular".
Este año, la cifra total de personas en esta situación es de 77.563 y gran parte de ellas proviene de Venezuela, Ecuador, República Dominicana y Perú.
Asimismo, el documento revela que alrededor de mil niños y niñas cruzaron desde Panamá hacia Colombia por un flujo migratorio inverso, de las personas que regresan de su intento para migrar a Norteamérica.
El desplazamiento forzado y la crisis humanitaria
La defensoría también reveló en su informe que la cifra de los desplazamientos forzados por causa del conflicto armado en el país llegan a 25.000 personas afectadas en el transcurso del año y presenta como agravante a la crisis del fenómeno de El Niño en las zonas rurales.
A su vez, el documento también incluye 73 situaciones de confinamiento en los departamentos de Chocó, Cauca y Putumayo que afectaron la movilidad de 85.000 personas.
Sobre el desplazamiento forzado, la entidad responsabiliza de “un impacto mayor” a la presencia de las disidencias de las Farc, el ELN y el Clan del Golfo.
En mayo, con una cifra de 7,2 millones de personas desplazadas al finalizar 2025, Colombia fue catalogado como el segundo país del mundo con el mayor número de desplazados internos por conflictos, solo detrás de Sudán, por el Observatorio de Desplazamiento Interno (IDMC, por sus siglas en inglés) que hace parte del Consejo Noruego para Refugiados (NRC).

