Colombia


Alejandro Galvis Ramírez y el legado de un gigante

Un ser humano excepcional, un defensor de la libertad de prensa y del periodismo regional, un visionario. Eso y mucho más era el líder que falleció ayer.

EL UNIVERSAL

16 de enero de 2021 12:00 AM

Por: Eduardo Durán Gómez.

El sector empresarial y el periodismo colombiano amanecen con el enorme pesar la muerte de uno de los líderes más importantes que ha tenido Santander: Alejandro Galvis Ramírez. Un hombre nacido para la acción, que desde muy joven supo entender la misión de su vida, para la cual se preparó y trabajó con esmero y dedicación admirables.

Hizo sus estudios secundarios en el colegio Santander, el único que lo recibió, pues la confrontación política de entonces, que tenía hondas repercusiones en todas las actividades posibles, le impidió acceder a cualquier otra institución educativa, dadas las profundas raíces liberales de su padre, Alejandro Galvis Galvis, que le significaron el rechazo de un sistema educativo a cargo de una mayoría confesional católica. De allí se trasladó a la Universidad de Los Andes, en donde se graduó de economista, emprendiendo enseguida viaje a los Estados Unidos, en donde se especializó en gerencia de diarios en la Universidad de Chicago e hizo una maestría en Administración de Empresas en la Universidad de Michigan.

Ese hombre imponente, de 1,90 metros de estatura, tez blanca, cabellos rubios y grandes ojos azules, que cambiaba con facilidad de una enorme sonrisa a un rostro rígido y certero, fue el gran impulsor del diario Vanguardia, de Bucaramanga, que supo diseñar a cabalidad su futuro y proyectarlo como una de las empresas periodísticas más importantes de Colombia.

Pero el tesón de Alejandro sobrepasó las fronteras de Santander para defender el periodismo de las regiones de Colombia y convertirse en un “protector de la libertad de prensa y de la prensa misma al servicio de la justicia social. Galvis Ramírez no solo se esforzó por hacer de Vanguardia un medio de y para Santander y su gente, sino que se vinculó a Cartagena, Popayán, Pereira e Ibagué, para que también contaran con diarios que se aferrarían a una profunda misión: ser la conciencia de sus departamentos y, al mismo tiempo, defenderlos. Alejandro entregó su vida al servicio del periodismo del país”, como sostiene Gerardo Araújo Perdomo, gerente general de El Universal y amigo de Alejandro durante 38 años.

Alejandro Galvis Ramírez y el legado de un gigante

Valentía insuperable

Toda la pasión que experimentó por la empresa periodística llevó a Alejandro Galvis Ramírez a auscultar nuevos proyectos en otras regiones del país: se convirtió en el socio mayoritario de El Universal de Cartagena, de La Tarde de Pereira, de El Liberal de Popayán, El Nuevo Día de Ibagué. También fue cofundador de la Agencia Nacional de Noticias Colprensa y presidió la Asociación Nacional de Diarios, Andiarios. Sin duda se consolidó como uno de los empresarios más importantes del periodismo en el país en todos los tiempos y un defensor de la libertad de prensa.

En medio de todo ese trasegar empresarial, le correspondió afrontar enormes dificultades: la aparición del fenómeno del narcotráfico significó a su vez una constante amenaza para la prensa, a la que querían acallar a cualquier precio. Vino el asesinato de periodistas como Guillermo Cano, director de El Espectador, y Vanguardia no fue ajena a esa terrible agresión. Sin embargo, la directriz de Alejandro Galvis fue siempre la misma: “Tenemos que resistir”... El periódico fue declarado objetivo por parte del narcotráfico y de sus aliados. El 16 de octubre de 1989, un carrobomba con 80 kilos de explosivos derribó toda la edificación del periódico.

Alejandro llegó a la sede de Vanguardia de inmediato y desconcertado ante el desgarrador escenario, dijo: “Seguimos adelante”. En ese mismo instante comenzó a diseñar todo el operativo para que el periódico pudiera salir al otro día, gracias a que la rotativa estaba en un alejado sitio del fondo del edificio. Al día siguiente, por entre las montañas de ruinas, salían los operarios con el periódico al hombro, para iniciar la distribución.

Ese era Alejandro Galvis Ramírez: nada lo aminoraba, nada lo detenía, nada lo limitaba. Parecía que desde lo más profundo de su alma saliera una corriente de energía que todo lo transformaba. Además de una particular inteligencia, tenía un coraje y una valentía insuperables. Su condición de líder era innata; a donde llegaba tomaba la iniciativa, siempre era el primero en esbozar ideas, el primero también en aunar y comprometer voluntades; la capacidad de convocatoria era insuperable, y tal vez por eso, ante las dificultades, solo veía oportunidades para resurgir.

Alejandro Galvis Ramírez y el legado de un gigante

El legado a las nuevas generaciones

Vinieron los tiempos de la sucesión; ya su sobrino Sebastián Hiller Galvis había ejercido con dedicación y acierto la dirección del periódico. Inicialmente su hijo Ernesto, de asombroso parecido físico al padre, y con un gran talento, fue llamado a ocupar la gerencia del diario, pero, desafortunadamente, al poco tiempo, el destino jugó una mala pasada, y Ernesto perdió la vida en un absurdo accidente de tránsito. Un golpe demasiado grande para Alejandro, Clarita y toda la familia. Vino entonces su hijo Alejandro Galvis Blanco, ‘Alex’, quien hoy es el orientador y continuador de ese inmenso legado que con tanto talento su abuelo y su padre lograron construir. Él lleva ese reto en sus hombros y con un alto grado de compromiso defiende el legado de su abuelo y de su padre.

A Alejandro Galvis Ramírez lo caracterizó siempre la franqueza en su expresión. Decía las cosas tal como las pensaba y nunca reparaba en quién podía llegar a incomodarse; la convicción de sus expresiones lo llevaba a hablar sin tapujos, sin ataduras y sin eufemismos.

Pero así como poseía un carácter recio e imponente, también lo asistía una simpatía especial que sabía expresar con su familia, sus amigos, sus funcionarios allegados. En esos escenarios era capaz de exhibir no solo afabilidad, sino también ternura. Llegaba uno a veces a pensar que no podía recibir un afecto tan especial como el que él sabía expresar.

Alejandro Galvis Ramírez y el legado de un gigante

Reacciones

Con mucha tristeza recibimos la noticia del fallecimiento del empresario y propietario del periódico Vanguardia, Alejandro Galvis Ramírez, gran emprendedor, que deja un legado al periodismo regional y un imborrable aporte a Santander. Nuestra solidaridad con su familia.

Iván Duque Márquez, presidente de la República de Colombia.

Alejandro empezó siendo mi gran maestro, tuve la fortuna de aprender de ese excepcional ser humano que ha partido. De su cariño y trato hacia las personas con las que trabajaba. De su don de gente. De esas ganas de aprender siempre más, de ser mejor. De su profesionalismo y su espíritu emprendedor, ese que siempre hallaba la forma de inspirarnos, de inyectarnos ánimo y fortaleza para emprender nuevos retos y enfrentar cualquier desafío con total confianza. Pero ese visionario que muchas veces parecía arquitecto, ese trabajador absolutamente incansable que no tenía reparos en trabajar hasta las tres de la madrugada, en remangarse la camisa y convertirse en obrero para arreglar alguna máquina, fue más que mi socio: fue mi amigo, mi hermano, mi confidente y mi consejero durante los últimos 38 años. De él, me quedo con su don de gente, con las bromas que nos sacaron tantas sonrisas y su infinito cariño. Él se va con un espacio que permanecerá siempre en mi corazón.

Gerardo Araújo Perdomo, gerente general de El Universal.

¡Gracias, gracias, gracias! Me quedo con tus enseñanzas, con tu valentía inquebrantable, con tu amor por esta región. ¡Aquí me quedo, defendiendo tu legado! Gracias, don Alejandro.

Diana Saray Giraldo, directora de Vanguardia.

Duro golpe para todos en nuestra casa periodística. Don Alejandro me recibió en Bucaramanga a mis 27 años, cuando Gerardo Araújo me trajo como subdirector editorial. Allá, en una semana, me transmitió buena parte de lo que enfrentaría después y aún hoy. Se fue el gran jefe y todos podemos decir que es un día muy triste para la familia El Universal y la red se medios que ese hombre generoso y sabio fundó.

Nicolás Pareja Bermúdez, director de El Universal.

La muerte del Dr. Alejandro Galvis, en Bucaramanga, priva a Colombia de un gran demócrata, un gran periodista, un gran empresario, un patriota integral, solidaridad con su familia y con los compatriotas santandereanos.

Álvaro Uribe Vélez, expresidente de la República.