Luego del secuestro de la sargento del Ejército Nacional, Ghislaine Karina Ramírez, y sus dos hijos, menores de edad, la Defensoría del Pueblo alertó por el preocupante incremento de desapariciones forzadas en el departamento de Arauca.
Según datos entregados por la entidad, en las últimas semanas se conocieron 11 casos de reportes de desapariciones en Fortul, Arauquita, Tame y la capital Arauca, donde incluso hay menores involucrados. Le puede interesar: Eln secuestra a una sargento y a sus dos hijos pequeños: uno tiene autismo
“Esta es una de las prácticas más atroces y crueles en el desarrollo del conflicto armado. De acuerdo con lo manifestado por los familiares, las personas son interceptadas o retenidas mientras transitan por carreteras intermunicipales o cuando están en sus casas, luego de haber sido identificadas por sus captores, quienes se las llevan mediante la intimidación armada, con rumbo desconocido”, indicó el defensor del Pueblo, Carlos Camargo.
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“Estos son hechos a los que debe ponérseles fin. Como en el caso de la sargento y sus dos hijos, también ponemos a disposición nuestros canales humanitarios para que estas personas regresen a sus hogares, y pedimos a los actores armados ilegales que delinquen en la zona y a quienes están detrás de las desapariciones frenar de manera inmediata esta práctica cruel”, dijo el defensor del Pueblo.
Y aunque las cifras preocupan, estas desapariciones forzadas podrían ser mayores debido al miedo de la comunidad en el departamento para denunciar los casos debido a las represalias que pueden sufrir por parte de los grupos armados.
“Algunas de las víctimas estarían siendo sometidas a torturas y castigos, con el fin de comprobar o descartar si colaboran con grupos armados. Esta es una forma de violencia que subyuga a la población civil, produce terror y causa sufrimiento a sus familias y a la sociedad en general”, manifestó Camargo.
Precisamente, en el caso del secuestro de la oficial y sus hijos menores, la Defensoría condenó el hecho y solicitó a los responsables respetar la vida e integridad de estas tres personas y dejarlas en libertad cuanto antes.
“Condenamos el secuestro de la suboficial y sus dos hijos, de seis y ocho años, un hecho repudiable que quebranta lo establecido en el Derecho Internacional Humanitario. Niñas, niños y adolescentes no pueden ser objeto de secuestro, tampoco de cualquier otra práctica que pueda vulnerar sus derechos”, expresó el defensor del Pueblo, Carlos Camargo Assis.
ONU se pronuncia
La oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia también condenó estas desapariciones en el convulso departamento de Arauca.
“Condenamos estas desapariciones y exigimos que liberen a todas las personas de inmediato”, indicó la institución a través de sus redes sociales, donde detalló que entre los nueve desaparecidos hay dos mujeres y cuatro menores de edad, incluido un niño con condición autista.