La Superintendencia de Salud ha dado un nuevo paso contundente al iniciar el proceso de intervención de la Nueva EPS, aseguradora que presta servicios de salud a más de 10 millones de afiliados en todo el país.
Este movimiento regulatorio se efectuó en la tarde del miércoles, siguiendo las directrices de un informe recientemente publicado por la Contraloría General de la Nación, que señala deficiencias significativas en la gestión de la entidad.
Esta medida se produce tan solo un día después de que la Supersalud anunciara una intervención similar a la EPS Sanitas, la segunda aseguradora de salud más grande de Colombia en términos de afiliados. La intervención de estas dos importantes EPS ha generado un amplio espectro de reacciones entre los usuarios del sistema de salud, expertos del sector y la opinión pública en general. Lea aquí: Designan a Duver Vargas como agente interventor de la EPS Sanitas
La situación financiera y operativa de la Nueva EPS, una de las principales aseguradoras de salud en Colombia, enfrenta un escrutinio severo tras un informe de la Superintendencia Nacional de Salud divulgado por Blu Radio. La entidad, con más de 10 millones de afiliados, ha registrado un alarmante número de 298.510 reclamos en el último año hasta enero de 2024, lo que representa el 21% del total de reclamaciones en el país, posicionándola como la EPS con mayor número de quejas a nivel nacional.
Aldo Cadena, quien asumió recientemente la presidencia de la Nueva EPS, presentó un sombrío panorama financiero y administrativo de la entidad a corte de 2023, evidenciando pérdidas superiores a los 411.000 millones de pesos, un patrimonio que se desplomó de 485.209 millones en 2022 a 73.826 millones en 2023, y un incremento preocupante en las quejas y tutelas.
Este deterioro financiero se contrasta con las ganancias de 10.400 millones de pesos reportadas en 2022, revelando una gestión que ha generado un patrimonio negativo, una cartera elevada con prestadores y proveedores, y un presupuesto deficitario.
La auditoría forense iniciada por Cadena apunta a descubrir el destino de los recursos no contabilizados, con pasivos ocultos que agudizan la crisis. “Yo creo que llego cuando se está agregando la última gota que reboza el vaso. Las EPS coincidimos que estamos en una profunda crisis”, declaró Cadena, una vez asumido su cargo. Lea también: ¿Afecta la intervención de Sanitas a los pacientes enfermos?
El informe de la Contraloría General que evaluó el control fiscal interno de la Nueva EPS durante 2022 califica a la entidad en el rango de “con deficiencias”, señalando ineficacias en algunos controles establecidos. Además, la conclusión de “incumplimiento material con reserva” resalta las deficiencias en la legalización de anticipos, la promoción específica y detección temprana, afectando directamente los recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Sgsss).
Con cinco hallazgos administrativos, uno con alcance fiscal de más de 2.400 millones de COP, la Contraloría exhorta a la Nueva EPS a subsanar las deficiencias identificadas. El seguimiento a estas medidas se realizará a través del Sistema de Rendición de Cuentas e Informes (Sireci), en un esfuerzo por garantizar la eficacia de las acciones emprendidas y salvaguardar la integridad financiera y operativa de la entidad.
