Luego de que comenzara a circular un video que registró los últimos momentos de vida que tuvo Milton Marino Mejía Llanos, la incertidumbre y el misterio se fue tejiendo en la comunidad de Barrancabermeja, pues hasta el momento no existe una explicación aparente.
El hombre, oriundo de San Pedro, en Valle del Cauca, vivía en Bogotá, y provenía de una familia casi exclusivamente de camioneros, al igual que él.
El sábado, Milton llegó a un parqueadero, ubicado en un sector de Barrancabermeja conocido como ‘El Retén’, dejó la tractomula que conducía y se bajó sin muchos inconvenientes. Lea aquí: Hombre mata a su exmujer embarazada: ella salía de misa cuando fue atacada
Sin embargo, la escena se tornaría escalofriante y terrorífica cuando de súbito, este hombre comenzó a desesperarse, aparentemente por calor.
Te puede interesar:
Atentado en la Panamericana: Petro vincula ruta de explosivos desde Ecuador
Los demás hombres que observaban el estado de alteración en el que se encontraba Milton, llamaron a las autoridades de inmediato e intentaban preguntarle a la víctima qué necesitaba, qué quería o qué le estaba pasando... pero Milton parecía no entenderlos, porque lo que repetía constantemente era ‘auxilio, auxilio’.
Estos hombres creyeron en ese momento que se trataba de una maldición echa por medio de brujería.
Su esposa, Carolina Escobar, tuvo que viajar horas después de enterarse de su muerte, sin embargo exige a las autoridades, especialmente a Medicina Legal que haga una investigación detallada sobre las causas de su muerte, porque ella nunca lo vio comportarse de esa forma.
“Veinte minutos antes de que pasara eso, yo hablé con él por video llamada, estaba normal, un poco acalorado, pero nada fuera de lo común, dejamos de hablar y luego me llamaron de nuevo, pero no era mi esposo”, dijo la pareja.
Por ahora la mujer asegura que será el análisis de Medicina Legal el que comience a dar unas luces de la causa que acabó de una forma tan desafortunada la vida de su esposo. Lea aquí: ¡Terrible! La asesinaron y ahora viven profanando su tumba
Ella quien además no tiene una buena situación económica actualmente, ahora debe pensar en cómo buscar los cerca de 8 millones de pesos que necesita para que el cuerpo de su marido sea trasladado a Bogotá para rendirle las honras fúnebres, y enterrarlo.
“Esto ha sido muy duro para mí y mi familia, primero circulan videos de mi marido en redes sociales en sus últimos momentos, la gente no tiene empatía”, sostuvo la mujer.
“Vivimos en Soacha, Cundinamarca, llegamos esta mañana (ayer) sin dormir, sin comer, y sobre todo tratando de asimilar esta pérdida y la forma en la que murió, era un buen hombre. Tenía más de 11 años conduciendo vehículos pesados. Su papá y hermano también fueron conductores”, concluyó la esposa.
Se espera que las autoridades competentes en los próximos días den un parte médico forense de las causas de esta extraña muerte.