Colombia


Lo que hay tras la derrota de Gustavo Bolívar a la segunda vicepresidencia

Tras su bochornosa derrota, Bolívar y Gustavo Petro aseguraron que fueron derrotados porque los verdes incumplieron los acuerdos.

COLPRENSA

21 de julio de 2021 09:30 PM

Aunque habilidosamente el petrismo se ha movido en las redes sociales para decir que la derrota de Gustavo Bolívar, al no poder ganar la segunda vicepresidencia del Senado, fue el incumplimiento de unos acuerdos políticos por parte de los verdes, lo cierto es que quedó evidenciado que entre la Alianza Verde, en su línea moderada, y el jefe de la Colombia Humana, Gustavo Petro, la distancia es cada vez más grande. Lea aquí: Mayorías del Senado niegan a Gustavo Bolívar llegar a la Mesa Directiva

Aunque la sorpresa política el 20 de julio fue la ‘cuenta de cobro’ que le pasaron las mayorías del Senado a Bolívar, al negarle por 66 votos en blanco a 32 la posibilidad de asumir esa dignidad, el problema había arrancado mucho tiempo atrás. Ese día el malestar entre la Alianza Verde y el Pacto Histórico (coalición de izquierda), no permitieron que el vocero en la réplica al discurso del presidente Iván Duque en el Congreso pleno fuera únicamente el senador verde Antonio Sanguino.

Una alianza de momento entre petrismo, Polo Democrático, Comunes (Farc) y el senador Feliciano Valencia, impidió que el senador verde fuera el único que hablara por la oposición. Así se evidenció durante la sesión cuando Sanguino fue el único de los tres intervinientes que tuvo discurso, mientras que la representante petrista María José Pizarro improvisó al igual que el senador de las Farc, Pablo Catatumbo.

El distanciamiento se evidenció más ya en la plenaria del Senado, cuando los verdes ratificaron su postulado de un mes atrás, en el sentido que no votarían por el conservador Juan Diego Gómez, esto porque él, en su paso como presidente de la Comisión Segunda, fue uno de los congresistas que más ‘palos’ puso a la aprobación del proyecto de ley del tratado de Escazú. Los verdes, por intermedio de la senadora Angélica Lozano, plantearon el nombre de Antonio Sanguino, quien a la postre sólo tuvo siete votos para que fuera presidente del Senado.

Un año atrás el nombre de otro verde, Iván Marulanda, si había recogido el apoyo de toda la oposición, más de 30 votos, pero ahora Sanguino se quedó sólo con los votos de su partido. Es decir que ni el Polo Democrático, ni Farc y el petrismo, acogieron el nombre del verde y sí votaron por el conservador Juan Diego Gómez.

Y en el momento de la votación por el segundo vicepresidente, que le corresponde a la oposición, esos partidos ya tenían previsto que el elegido sería Bolívar, pero no contaron con que su nombre no iba a contar con el apoyo del uribismo, tal y como pasó hace un año cuando el Centro Democrático se apartó de la elección de Griselda Lobo para ese cargo, que terminó ocupando hasta el martes.

Sin los votos del uribismo (19), como tampoco del conservatismo que en su mayoría no lo acompañó, Bolívar tenía prácticamente perdida la elección. Su caída se concretó con votos de senadores de Cambio Radical (la mayoría) y de los cristianos, y al menos 3 votos de los senadores verdes.

Tras su bochornosa derrota, Bolívar y Gustavo Petro aseguraron que fueron derrotados porque los verdes incumplieron los acuerdos.

Haciendo referencia a que el martes nació el “verdeuribismo”, Bolívar manifestó que “el Partido Verde, violando el estatuto de la oposición, porque ya ocuparon la segunda vicepresidencia, y haciéndole el juego al uribismo, postula a Iván Name, a quien la derecha si acepta. Es una traición a las minorías. Aceptable en el Centro Democrático pero jamás en el Partido Verde. Traición”.

Precisamente Lozano, al hacer referencia de los señalamiento de Bolívar de que ella estuvo trás su derrota, la senadora sostuvo recordó que la oposición en el Senado son 23 de de 107, “los votos por

Antonio Sanguino fueron 7, los votos por Gustavo Bolívar 32. Hacen pactos con los conservadores y uribistas, 94 votan por Juan Diego y salimos a deber por apoyarlo”.

En su réplica reiterada el senador petrista llegó a manifestar que los verdes van a perder la personería jurídica, esto porque en su criterio para marzo del 2022 en las elecciones de Senado no van a tener el mismo poder político de ahora.

UN VIEJO ENFRENTAMIENTO

Lo sucedido el Día de la Patria, ratificó que el jefe de la Colombia Humana y líder de la coalición del Pacto Histórico, no está nada cercano a la tendencia de centro de los verdes, la cual es liderada por la senadora Angélica Lozano, los senadores Jorge Londoño y Antonio Sanguino, como del excandadidato presidencial Antanas Mockus.

El derrotado senador Bolívar, al tratar de justificar que fue una “jugadita”, que lideró la senadora Lozano, hizo referencia a lo dicho por los representantes verdes Inti Asprilla y León Fredy Múñoz, quienes sostuvieron que el partido sí le incumplió a Bolívar.

Sin embargo, el senador Bolívar no hizo referencia que los dos representantes son quienes al interior de los verdes, junto al exgobernador de Nariño y precandidato presidencial, Camilo Romero, son quienes han defendido la posibilidad de que el partido acoja el nombre de Gustavo Petro como el candidato presidencial y se distancien de la Coalición de Centro.

Este precisamente fue el asunto que el viernes pasado en la dirección nacional de los verdes, se pudiera definir cuál será el mecanismo de selección del candidato presidencial de los verdes para que en marzo llegue a una consulta interpresidencial junto a los precandidatos Sergio Fajardo, Humberto de la Calle, Jorge Robledo, Juan Fernando Cristo y Juan Manuel Galán.

El nuevo mano a mano entre los verdes línea centro y el petrismo, se dará nuevamente el viernes, cuando la dirección de la Alianza Verde se vuelva a reunir para tratar de definir el mecanismo de elección del candidato presidencial. Ese día volverá a pesar una decisión que ya tomó, desde el año pasado, ese partido y es que estarán la Coalición de la Esperanza, lo que por ahora los aleja del petrismo.

La línea petrista además no la tendrá fácil porque Antanas Mockus, quien fue la semana pasada y estará otra vez en la nueva reunión, ya recomendó a la dirigencia verde que el partido se mantenga en la Coalición de la Esperanza.

A Petro incluso no le alcanzará el apoyo de otro aliado que tiene en el partido, el exsenador y presidente de la Alianza Verde, Antonio Navarro, quien aunque ha mantenido su posición imparcial, de tiempo atrás ha sido más cercano a Petro.