Otty Patiño asumió este miércoles como alto comisionado para la Paz de Colombia, cargo en el que reemplaza a Danilo Rueda, y pidió a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (Eln) revelar cuántas personas tiene secuestradas en este momento.
“Lo primero que tendría que hacer el Eln es mostrar qué secuestrados tiene. Parte del dolor de muchas familias (..) es que no saben con certeza si los tiene el Eln y por lo tanto no hay seguridad de con quién hay que dialogar o hacer una gestión para su liberación”, dijo a periodistas Patiño, que es el jefe negociador del Gobierno en los diálogos de paz con esa guerrilla. Lea aquí: Eliminación del secuestro, punto álgido del quinto ciclo de diálogos con Eln
Justamente, Patiño sostuvo que se buscará un nuevo jefe negociador con el Eln porque “las tareas que implica ser alto comisionado son mucho más diversas”.
El nuevo comisionado de paz asumió su cargo en una ceremonia celebrada en la Casa de Nariño.
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Negociaciones con el ELN y secuestro$>
El Gobierno y el Eln anunciaron el lunes el inicio del quinto ciclo de la Mesa de Diálogos de Paz en Ciudad de México, en medio de la crisis que atraviesa el proceso por los secuestros cometidos por ese grupo armado.
El máximo comandante de la guerrilla, alias ‘Antonio García’, aseguró este miércoles que “el Eln no hace secuestros”. Le puede interesar: “No hacemos secuestros, solo prisioneros”: polémicas declaraciones del Eln
“Hay diferentes acciones de privación de la libertad, pero son diferentes: prisioneros, rehenes, retenidos, secuestrados y desaparecidos. El Eln solo hace prisioneros y retenidos”, expresó este miércoles en la red social X (antes Twitter).
Al respecto, Patiño respondió que “una persona que es retenida contra su voluntad para tener un beneficio económico es un secuestrado y punto”.
Igualmente afirmó que mientras ese grupo permanezca “en armas y sin decisión de finalizar el conflicto”, la comunidad internacional “no va a dar un solo centavo” y menos algunos países “que estiman que ellos son una organización terrorista”.
Sin embargo, para el Derecho Internacional Humanitario, según los Convenios de Ginebra, la toma de rehenes -en los que figura cualquier civil sin ningún papel en el conflicto o cuando se pide dinero a cambio- es un crimen de guerra.
En ese sentido, el Eln manifestó en dos cartas publicadas la semana pasada que la mesa de negociaciones vive un momento “crítico” que “impacta la implementación de los acuerdos parcialmente suscritos hasta ahora, así como el desarrollo de la agenda de negociaciones”.
Eso provocó el aplazamiento en varias ocasiones del inicio de esta nueva ronda en México que arrancó el lunes.