Un contenido tétrico y perverso llegó a las redes del mundo, las autoridades australianas se enteraron de esta información y realizaron las respectivas investigaciones, y no era para menos, el contenido que aquí había era lo más perturbador que podía verse, el contenido era producido por una madre, quien obligaba a sus hijos a realizar actos sexuales mientras ella los grababa.
Había alrededor de 91 imágenes de este perverso contenido, donde los pequeños eran obligados a realizar actos sexuales: entre las víctimas había un bebé de 19 meses de nacido, una niña de 7 años y un niño de 9. Uno de los investigadores de la Interpol le comentó a Semana: “Las peores atrocidades que usted se pueda imaginar de la pornografía infantil estaban ahí en esas 91 imágenes entre fotos y videos”. Lea aquí: Drogó y robó a más de 50 personas LGTBI tras contactarlas por apps
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Las autoridades cargaron la información a la International Child Sexual Explotation, red que se encarga de combatir la pornografía infantil alrededor del mundo, y así lograron rastrear todo este contenido que provenía de Colombia.
En los videos se podía ver a las mujeres obligando a los 3 menores a realizar estos actos sexuales, por lo cual la Interpol de Australia se comunicó con la Interpol de Colombia y estos alertaron a las autoridades por este hecho.
La Dijín tomó este caso a finales de enero y los uniformados analizaron el material para saber de dónde provenía. En los videos se veían a los menores, pero siempre en distintas partes de la casa, sala, comedor, etc., pero hubo un detalle que les permitió a los investigadores dar con los niños.
Las autoridades hablaron con la directora y docentes de la institución, y en efecto, los niños estudiaban ahí, los docentes y la rectora sabía quienes eran los niños y también conocían a su padres. El siguiente punto del caso fue una investigación de terreno para saber si este caso estaba conectado a alguna clase de red o si trabajan por cuenta propia.
Pasó el tiempo y las autoridades dieron con el paradero de las mujeres, una de ellas siempre llevaba a los niños al colegio y luego los traía. Algo normal, podía ser su madre o un ama de casa, pero con diversas investigaciones en redes sociales pudieron deducir que se trataba de su tía, hermana de la madre de los niños.
Otro terrible hallazgo
Ahora viene lo peor, las 2 mujeres obligaban a los niños a ver cómo ellas mantenían relaciones sexuales y luego les ordenaban a ellos que hicieran lo mismo, incluso les decían: “Miren a la cámara y pidan un regalito”, frase con la que, al parecer, vendían el contenido pornográfico. Lea aquí: 1.700 niños en Medellín no pueden recibir clases por amenazas al colegio
El pasado 22 de febrero se realizó un operativo liderado por el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, para capturar a las mujeres gracias a la acción uniformados de la Interpol, la Policía de infancia y adolescencia, el ICBF llegaron a una pequeña casita.
La madre de los niños fue capturada y no opuso ningún tipo de resistencia, mientras que la tía fue capturada en Yolombó, Antioquia. Con todo esto los niños fueron puestos bajo protección del ICBF y los ubicaron en un lugar de paso, donde se les está realizando un proceso de restablecimiento de derechos.
La tesis que manejan las autoridades que la mujer de bajos recursos decidió explotar sexualmente a sus hijos para sacar beneficios económicos, quien en medio de todo eso decidió involucrar a su hermana, que es una mujer con problemas de drogadicción. Al parecer la mujer usaba una aplicación llamada ‘James’ para vender todo este contenido perverso y automáticamente poder sacar ganancias. Apenas este contenido llegaba a la aplicación, todo el mundo podía tener acceso a este siendo así reproducido por miles de pervertidos sexuales. Lea aquí: Apuñalaron siete veces a adolescente para robarle un taladro
Ahora las autoridades investigan quiénes pudieron inducir a las mujeres, pues, probablemente, detrás haya una red internacional de pornografía infantil.