Colombia


Proyecto de Reforma Tributaria arranca con el Cristo a las espaldas

El Gobierno Nacional insiste en que hay que salvar al país del déficit fiscal generado por la pandemia del Covid-19 y prolongar los programas sociales.

COLPRENSA

27 de abril de 2021 07:22 PM

Las comisiones terceras y cuartas de Senado y Cámara escucharon este martes la presentación del ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, frente al polémico proyecto de Ley de Solidaridad Sostenible, que se mantiene hasta el momento sin el apoyo de la mayoría de los partidos políticos en el Congreso de la República, quienes insisten en no votar.

El Gobierno Nacional insiste en que hay que salvar al país del déficit fiscal generado por la pandemia del COVID-19 y prolongar los programas sociales, que son un salvavidas para muchas familias, según explicó el ministro Carrasquilla en medio de la sesión.

“Si miramos cómo estamos esperando que termine el año, llegamos a una conclusión preocupante. El déficit de 2021 va a ser más alto que 2020, nuestro déficit llegaría a los 94,6 % billones de pesos, un incremento del 22 % que nos fuerza a tener claro que parte de la actividad del Ministerio es la búsqueda del financiamiento de este faltante”, señaló el funcionario.

El jefe de la cartera de Hacienda agregó que hay una necesidad de amortizar las deudas que vencen este año, unas amortizaciones que serían del orden de los 18 billones de pesos. Carrasquilla explicó que por esto este año ha sido recurrente la necesidad de ir a los mercados financieros a pedir plata prestada.

El mismo presidente Iván Duque, en la firma de un contrato de obra de interventoría del corredor Santa Lucía-Moñitos, le reiteró a los miembros del Congreso, que el deber es seguir protegiendo a los más vulnerables y protegiendo la estabilidad de las finanzas públicas.

“Que lo hagamos con un gran consenso, que se construya en el diálogo parlamentario, donde busquemos los aportes de todos y las mejores herramientas para tener ingresos y proteger al vulnerable, pero al mismo tiempo recoger propuestas interesantes de los partidos”, dijo el mandatario.

El hecho de que el Gobierno insista con el proyecto de ley de reforma tributaria ha generado descontento en la ciudadanía, tanto así que se preparan manifestaciones en todo el territorio nacional para este miércoles 28 de abril, las cuales fueron calificadas por el ejecutivo como irresponsables.

El ministro del Interior, Daniel Palacios, señaló que la reforma seguirá su curso, pero advirtió que la misma será modificada en el Congreso, por lo que hizo un llamado a construir allí un texto modificado con las propuestas de todos los partidos donde se miren las preocupaciones de los ciudadanos de a pie.

“Nosotros seguiremos trabajando de la mano de los partidos, invitándolos a que atiendan esta invitación por el país, este es un momento donde debemos responderle todos a Colombia manteniendo los caminos de diálogo, para hacer las modificaciones para buscar el consenso”, dijo.

Palacios aseguró que el presidente ha hecho un llamado a la concertación, al diálogo, y a construir., porque esta reforma es necesaria e inaplazable para poder atender y proteger a la población colombiana más vulnerable afectada por el COVID-19 y para estabilizar las finanzas públicas

“Todo esto se refleja en que si lo perdemos vendría un encarecimiento del costo de vida de todos los colombianos, que afectaría la reactivación económica, afectando no solo al gobierno sino al ciudadano de a pie”, afirmó el jefe de la cartera política.

También pidió a los manifestantes que no realicen ninguna protesta, pues “el Gobierno Nacional siempre ha sido garante de la protesta. Pero hoy el llamado es a la sensatez y lo que podemos poner en riesgo que es la capacidad del sistema de salud de atender a las personas que se enfermen como consecuencia de una aglomeración que genere contacto. Y hoy en Medellín, Bogotá, Barranquilla y otras ciudades, tenemos una ocupación de UCI superior al 90 %”.

LOS PARTIDOS

Si en las calles el ambiente es tenso, en el Congreso es peor. Desde distintas bancadas, incluyendo el partido de Gobierno, se han opuesto a la reforma. Algunos como el Centro Democrático y el Partido Conservador han pedido que se hagan cambios al proyecto; otros han dicho que no votarán y otros se proponen hundirlo.

El líder natural del Centro Democrático, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, aseguró en varios espacios radiales que la propuesta que presentó el Gobierno fue completamente diferente al que el Centro Democrático socializó con el ejecutivo.

El exmandatario indicó, en una entrevista concedida a Caracol Radio, que “nosotros participamos en discusiones, pedimos que se presentara la reforma con los partidos, al menos con los que apoyan al Gobierno. Siempre presentamos nuestra preocupación con unos puntos. No estamos de acuerdo con gravar pensiones de 7 millones, de gravar alimentos de producción nacional... En fin. Sacamos una serie de puntos. Para no quedarnos en la crítica, hubo otra reunión y sacamos un texto con 8 propuestas que podrían ayudarle al Gobierno. La idea es que se haga un consenso”.

Insistió en que el ánimo de su partido “es generar un consenso del Gobierno y los partidos para que haya recursos que atiendan urgentemente a los estragos sociales de la pandemia. Estamos de acuerdo que se requiere aumentar esfuerzos en política social”.

Por los lados del Partido Conservador, que también pertenece a la coalición de gobierno, las cuentas tampoco son buenas. El partido publicó un comunicado en el que indica que están de acuerdo en que se debe garantizar la continuidad de programas como el ingreso solidario y la devolución del IVA, pero advierten que los recursos para la financiación de estos programas “no pueden caer sobre los hombros de las clases media y popular, tan golpeadas en el último año”.

En las ‘líneas rojas’ definidas por la colectividad están: “que no podemos cruzar; no podemos acompañar medidas como el cambio de exentos a excluidos en productos de la canasta familiar, gravar con IVA los servicios públicos, los combustibles, el impuesto a las pensiones y ampliar la base gravable para que personas a partir de 2.500.000 pesos paguen impuesto”.

Así como “el establecimiento de una sobretasa en renta para el sector financiero, la fijación de un techo porcentual a las deducciones aplicadas en renta, a las sociedades y personas jurídicas catalogadas como grandes contribuyentes, la suspensión de los descuentos del ICA y la disminución temporal al impuesto de renta de las empresas, así como un impuesto al patrimonio para personas naturales con más de 5.000 millones de patrimonio líquido...”hacen parte de las propuestas que van a incorporar al debate, “como opciones para no afectar a los ciudadanos”.

De hecho, el Partido de la U, también de la coalición de Gobierno, afirmó que no votará la reforma tributaria. Sin embargo, abre la puerta para que se elabore una contrarreforma que “no traiga consigo cargas injustas para los ciudadanos, que tenga en cuenta las realidades económicas de los colombianos golpeados por la crisis derivada de la pandemia y que satisfaga el déficit fiscal para mantener e incrementar los programas sociales con alternativas que no hagan más onerosa la, ya muy difícil, realidad de los colombianos”.

Por los lados de la oposición, en la mañana de este martes dio una rueda de prensa la bancada conformada por la Colombia Humana, la Unión Patriótica, el partido Comunes, el Polo Democrático Alternativo, y el Mais, en la que solicitaron el hundimiento de la iniciativa, pues, a juicio de Aida Abella, miembro de esa coalición, “no hay un solo artículo bueno, que se salve y que se haya hecho en favor de los colombianos”.

En la orilla independiente, el ambiente tampoco es favorable. Cambio Radical ha anunciado, en diversas ocasiones desde la semana pasada, que no apoya una reforma de este tipo. De hecho, el exvicepresidente y jefe político de esa bancada Germán Vargas Lleras celebró que su bancada haya dicho que no a la iniciativa.

“Celebro que la bancada del partido al cual pertenezco, resistiendo halagos y ofrecimientos, decidiera no votar la reforma tributaria y no entrar al lodazal de la tradicional negociación de artículos y comas. Entendieron las repercusiones que traería para el país aprobar una reforma en el momento más inoportuno para la reactivación económica y el empleo”, escribió Vargas Lleras.

Por los lados del Partido Liberal, los pronunciamientos han sido mucho más fuertes. El expresidente César Gaviria, líder de esa bancada, definió este martes la posición negativa del partido frente a la iniciativa.

Según se conoció, Gaviria tuvo que enfrentar a un sector del partido que desde el pasado lunes, había empezado ya a concertar un texto con modificaciones sustanciales al proyecto original, el cual habría sido bien acogido por el Ministerio de Hacienda. De hecho, la posición de los liberales, como bancada, será no votar el proyecto.

Así las cosas, la comisión Tercera de Senado tiene 17 senadores, y solo tres, del partido de gobierno, la apoyarían. Si se suma a los dos miembros conservadores y al senador de Colombia Justa Libres, la reforma tendría solo cinco votos en esa comisión.

En la Comisión Tercera de Cámara, en cambio, los miembros del Centro Democrático son 6, sumados a tres conservadores son 9; sin embargo la comisión tiene 31 miembros, por lo que no habría mayorías.

En las comisiones Cuartas el ambiente no es distinto. En Senado el Gobierno tendría solo dos votos seguros, de los senadores del Centro Democrático, junto a 3 conservadores y uno cristiano, para un total de 6. Sin embargo, la comisión tiene 15 miembros, lo que no configura una mayoría.

En Cámara solo cuatro miembros de las comisiones económicas son del Centro Democrático, sumando el voto de los 5 conservadores y la representante del Mira, el gobierno tendría solo 10 votos en una comisión de 27 miembros.

EL COSTO POLÍTICO

At portas de un paro, con las elecciones a la vuelta de la esquina y con el sol a las espaldas, el Gobierno ha dicho que no retirará la reforma tributaria. Sin embargo, ha manifestado que puede negociar lo incluido en el proyecto. Ya con la iniciativa andando es difícil que su hundimiento o posterior aprobación no generen efectos políticos que se verán más adelante en la campaña del 2022.

Carlos Arias, profesor de la maestría en comunicación política de la Universidad Externado, asegura que “la consecuencia política mayor de la reforma tributaria es la soledad que evidencia que el presidente Duque no tiene los mismos respaldos de antes y que la reforma lo pone en una situación de muy baja capacidad de negociación frente a los otros partidos en lo que le resta de agenda política para este año. No solo los opinadores se fueron contra él sino que su partido está dividido”.

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