Cultural


14 momentos de la vida de Víctor “el Nene” Del Real y su legado imborrable

Las notas musicales y las canciones de Víctor Del Real, quien murió por coronavirus, serán ahora el más vívido recuerdo que nos deja de su paso por este mundo.

“El Nene vivirá por siempre”, se leía ayer en uno de los cientos de mensajes de una Cartagena que despertó de luto con la noticia de la muerte de unos de sus hijos célebres.

Las notas de Víctor Del Real serán ahora el más vívido recuerdo que nos haya dejado en su paso por este mundo, un paso de 67 años, que terminó terrenalmente, víctima del coronavirus que en los últimos meses se ha llevado a cientos de cartageneros, de colombianos y millones de personas en el mundo.

El prodigio de Víctor ‘el Nene’ Del Real lo llevó a los escenarios más cotizados, conformando los grupos musicales de antaño, cuya música suena aún como eco ineludible de aquellas épocas doradas en que las fiestas cartageneras eran amenizadas por orquestas tropicales de las que salieron artistas de talla internacional como Juan Carlos Coronel y Joe Arroyo. Su carisma, su espontaneidad y su talento se apagaron como consecuencia de la mortal enfermedad ayer en la madrugada, pese al esfuerzo de los médicos por mantenerlo entre los vivos.

Aquí, un poco del legado que nos deja una de las figuras más representativas de la música en el Caribe y un poco de su trayectoria, narrada por el mismo Nene en una entrevista con el periodista y melómano Rubén Darío Álvarez y en otros artículos de El Universal.

UNO.

Víctor “el Nene” Del Real Cantillo nació en el barrio Pie de La Popa, callejón de Los Chivos, sector El Toril, entre La Quinta y Lo Amador. Creció rodeado de música: su abuela materna era tamborera, además sus tíos Roso y Gil Cantillo tocaban guitarra. Otros familiares y vecinos también eran músicos. (También le puede interesar: Galería: los mejores momentos de Víctor “el Nene” Del Real)

DOS.

“Tenía como unos seis o siete años cuando aprendí a tocar (la guitarra) de mi cuenta”, relató el Nene. Después aprendería a tocar los timbales, a interpretar el piano, así como otros instrumentos, y a hacer arreglos.

TRES.

En principio, a Víctor le atemorizaba mucho que lo vieran tocando, pero fue su colega Hugo Alandete (otro grande de la música cartagenera) quien lo invitó a una presentación que se convirtió en su primera aparición como músico profesional.

CUATRO.

Tuvo tres apodos: el Nene, ser el único varón de sus familia... “Después, mi tío Gil Cantillo comenzó a decirme el Maluco y los vecinos me decían Furancho. Esa palabra no sé de dónde la sacaron, pero más tarde me sirvió para la canción ‘Se me cae’, que compuso Hugo Alandete: ‘Ese pantalón/me lo dio Furancho/con tan mala suerte/que me quedó ancho’, dijo.

CINCO.

Estudió en el Colegio Santo Domingo, en cuyo segundo piso funcionaba una escuela de música. En ese mismo colegio estudiaba Joe Arroyo, allí se conocieron.

SEIS

Cuando su mamá, Catalina Cantillo, le permitió dedicarse por completo a la música, empezó a presentarse en cabarets famosos como El continuo, El príncipe, Las vegas, El mapeyé, etc.

SIETE.

Aprendió a tocar el piano por insistencia de su madre y, en sus inicios, hizo parte orquestas como ‘Los siete del swing’, ‘La onda zeta’ y ‘Los chicos malos’, con quienes grabó por primera vez en discos Tropical, en Barranquilla.

OCHO.

Desde entonces grabó con distintas agrupaciones, incluyendo ‘Fruko y sus tesos’. Participó en el último L. P. que ellos grabaron con Joe, en donde está la canción ‘El gamincito’. (Lea aquí Las canciones en las que Víctor “el Nene” del Real puso todo su talento)

NUEVE.

En 1985 grabó con ‘Los Traviesos’, su orquesta, y con la voz de Juan Carlos Coronel, ‘El resplandor’ y ‘La chismosa’, bajo el sello de Codiscos. Ambas canciones llegaron a ocupar los primeros lugares por más de un año.

DIEZ.

Emprendió desde entonces una carrera donde acompañó a muchos cantantes cartageneros, haciendo las veces de arreglista, director y pianista, dándole un sello a sus composiciones, que empezó a identificar a la música de Cartagena en todas partes.

ONCE.

‘Patacón pisao’, composición de su amigo Ramón Chaverra, fue una de las canciones de ‘Los Traviesos’, que se grabó en la voz de Juan Carlos Coronel y que se convirtió en una insignia, junto con ‘El ventanal’ y ‘Se me cae, se me cae’.

DOCE.

“Lo particular fue que ‘Patacón pisao’ no necesitó promoción, se fue pegando solito. Pero la gente no sabía quiénes eran los intérpretes. Todo el mundo creía que era una orquesta venezolana, dominicana, barranquillera, caleña, chocoana... De todo imaginaron, menos que éramos cartageneros”, relató a El Universal.

TRECE.

‘Los traviesos’ llegaron a convertirse en el sonido insigne de Cartagena, tras la grabación de ‘Patacón pisao’. Los cantantes de ese entonces preferían grabar con la percusión y los arreglos del Nene. Como Hugo Alandete, que grabó ‘Llora corazón’, ‘La espinita’ y ‘Dile que vuelva’. Nando Pérez y Lucho Vega también grabaron con ‘Los Traviesos’.

CATORCE.

Su talento lo acompañó hasta los últimos días y deja parte de su herencia musical en uno de sus cuatro hijos, Cristian Del Real, el talentoso pianista que también ha deslumbrado al mundo con su forma de interpretar.

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