Cultural

Julio Medem: La pasión de ver por dentro

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GUSTAVO TATIS GUERRA
27 FEB 2013 - 09:20 AM

Su filme La Ardilla Roja ganó hace 20 años el Premio India Catalina, y fue elogiado por Stanley Kubrick.
 Me ha sorprendido escuchar al gran director español Julio Medem (1958), que anoche en el Teatro Adolfo Mejía recibió del Festival de Cine de Cartagena, la estatuilla emblemática de la India Catalina.
A lo largo de estos siete días, tal vez los más intensos de 2013 en la vida cultural de Cartagena abrumadores por la carga gigantesca de una extraordinaria agenda de películas, retrospectivas, tributos, conversatorios y clases magistrales, se cumplió un Tributo a Julio Medem con la presentación de siete de sus películas.
Además de filmes de su magnífica trayectoria que enriquecen la cinematogra-fía continental de los últi-mos veinte años: La Ardilla roja, Caótica Ana, La pelota vasca, La piel contra la piedra; Los amantes del círculo polar, Lucía y el sexo; Tierra, Vacas, se presentó  en Ficci, su más reciente participación en la película 7 días en La Habana.
En el conversatorio con Julio Medem en la tarde de ayer dijo cosas sabias y contundentes cuando le preguntaron por su filme Vacas, de 1991. Y confesó que “yo no soy aquel que hizo Vacas, n o soy exac-tamente el mismo, me cues-ta trabajo ver las películas que hago, por supuesto, me gustan muchísimo pero no las veo después de ser su madre, después de tenerlas en mi útero y haberlas parido, yo las dejo sueltas y sé que ellas se llevan lo que soy. El que fui hace 21 años no es el mismo. Ahora soy su abuelo (hay que ver como se come los años sin que se le noten los 55 años que cumplirá el 21 de octubre).
Su padre le decía que era inmaduro para hacer películas. Y fue precisamente esa intuición y esa curiosidad sedienta la que lo llevó a ser el gran director que es. Cuando era casi un niño sacaba clandestinamente del armario de su padre su cá-mara sin su permiso y salía a filmar lo que le llamara la atención. El paisaje de la vecindad y especialmente una bella vecina que lo cautivaba,
“Vacas es mi primera hija, mi primer largometraje, que plantea una situación psicológica del exilio, como un estado de conciencia. Dos familias vecinas son enemigas y no saben por qué. Tienen un odio vasco. Es un lenguaje simbólico de la violencia desde adentro. Un tema complejo y complicado. Quise contarlo así. E intriducir un hombre de paz que vive en el mundo de las vacas. En Berlín yo estaba expectante de la res-puesta del público. Creía que iba a ser un desastre. Veía a la gente tensa, pero el tenso era yo. Gustó mu-chísimo y ese mismo día del estreno se vendió la película para 35 países en cuestión de horas.
 Las películas que he hecho viajan más que yo, esas historias tienen un recorrido por el mundo más de lo que yo mismo puedo viajar”.
Julio Medem contó que empezó a sus catorce años escribiendo una novela de enamorados y filmando con su hermana Ana con la cámara de su padre, por los alrededores. Colocaba su cámara Super 8 en cual-quier sitio reteniendo ins-tantes de  tiempo y espacio, y descubriendo que algo mágico ocurría al ver esos registros mudos, y verse proyectado en tiempo presente y futuro en esos espacios. Lo acom-pañaba en su cuarto, un afiche de una fotografía  de una montaña suiza a la que imaginaba escalar.
Confesó que visitó a 12 productores de manera personal para enseñarles Vacas y 12 guiones más. No hubo una respuesta positiva, hasta que un día sonó el contestador y era Fernando García que le había gustado uno de sus guiones.
Hizo su primera película Vacas que exhibió en Berlín, y ganó su primer Goya. Hacer 20 años vino a Cartagena el filme Ardilla Roja que ganó el Premio a Mejor Película del Festival de Cine de Cartagena en 1993, pero él no pudo venir. Ya dije que “las películas viajan más que yo”.
Es la primera vez que viene y cree que Cartagena es una ciudad maravillosa y cinematográfica, en cuanto a locaciones para filmar “diametralmente opuesta a España”.
Dice que trabaja los diá-logos de sus guiones y le gusta dirigir a los actores hasta llevarlos al centro de ellos mismos, mientras él se va alejando. Su diván de psicólogo ha ido a la par del cineasta.
“Me parece interesante la ficción: ¿Qué harías tú si fueras ese personaje?”. Dijo que muchas de sus películas eran concebidas desde la visión del hombre y empezó a cambiar esa perspectiva, y enfocar a la mujer desde adentro y no solo desde afuera.

Tributo al director de cine español Julio Medem en el Festival de Cine de Cartagena, en las manos de Salvo Basile y Monika Wagenberg. Zenia Valdelamar /El Universal

Julio Medem. Zenia Valdelamar /El Universal

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