¿Cómo nace la canción Matilde Lina?
-Sencillamente yo fui a Manaure, un pueblo aquí en la Cordillera de los Andes, aquí cerca a la fiesta Del Carmen y da la casualidad que se hospedó una muchacha que venía de más arriba de la Sierra en la misma casa donde estaba yo. En la mañana, yo me levanté temprano y me senté en la puerta y al cabo de un rato una voz de mujer me saluda, “buenos días”, escuché, “buenos días”, dije. Usted es Leandro Díaz, me preguntó. Entonces ya mis canciones se escuchaban por la Sierra.
Yo soy Leandro Díaz, dije. Yo me llamo Matilde Lina y me sonó el nombre.De su inspiración surgió el emblemático vallenato La Diosa Coronada. Leandro Díaz, cantautor invidente de nacimiento fue uno de los más representativos compositores en su género, a los 85 años de edad, falleció el 22 de junio de 2013.
Gracias a las gestiones del poeta valduparense Pedro Olivella, pude conversar durante una hora con Leandro Díaz en una mañana de la primera semana de abril de 2010. Desde febrero de ese año, había iniciado mi estancia en Cartagena, Colombia, como parte de la beca de Residencia Artística otorgada por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes de México y el Ministerio de Cultura de Colombia. Parte del proyecto contemplaba un recorrido por las principales ciudades de la Región Caribe de ese país.
Eso incluía reunirme y conversar con artistas representantes de la zona. Apenas un día anterior había llegado a Valledupar después de una breve estancia en Aracataca. Ahí gracias al poeta cataquero Rafael Darío había andado por los pasillos de la casa donde nació Gabriel García Márquez, esa finca ahora es un museo. Buena parte de ese recorrido lo había hecho escuchando algunos vallenatos de Leandro Díaz, no imaginaba que unas horas después estaríamos frente a frente. Al reunirme con Pedro surgió el tema y la posibilidad, siempre generoso concreto el encuentro. La cita fue al mediodía, después de caminar el barrio Cañahuate, en Valledupar, y recorrer el río Guatapurí, llegué a su casa.
Lo esperé unos minutos en la terraza que daba una sombra fresca, llegó amable y sonriente, dispuesto, a pesar de su avanzada sordera que impedía tener una conversación fluida.
Ahí, el compositor de vallenato habló sobre la manera como nacieron sus canciones La Diosa Coronada y Matilde Lina, comentó respecto a su gusto por la música mexicana y su primer desencuentro con el también compositor de vallenato, Rafael Escalona. Animado a veces y pausado en otras al hablar, recordó un poco sobre su amistad con Gabriel García Márquez y cómo un fragmento su canción “La Diosa Coronada” luego fue epígrafe de la novela “El amor en los tiempos del cólera”. Al final de la charla le pedí que me cantara un fragmento de La Diosa Coronada, guardó silencio, como navegando en su memoria, y luego, con voz muy bajita, empezó a cantar.
¿Cómo nace Leandro Díaz el compositor?-Se fue creando de acuerdo a su existencia, al hacer las canciones me fui acreditando, así que no tiene fecha, cualquier día sirve.¿Qué es para usted el vallenato?-El vallenato es una costumbre juglar, es una costumbre de vivir dentro de la música, fuimos creando nuestra propia música, igual que México, sabemos que México se conoce por su música más que por la política.¿Usted llegó a cantar canciones rancheras?-Sí, canté canciones rancheras y bastante, cuando yo comencé mi carrera de compositor eran los cantantes mexicanos los que aquí se escuchaban como Pedro Infante, Pedro Vargas, pero llegó José Alfredo Jiménez y le quitó el puesto a todos.¿Cómo surgía el verso en usted?-Primero hacía una melodía en el acordeón y ahí le iba acomodando con frases, los versos primero, haciendo el cuarteto, le ponía coro a lo que llaman paseo en el vallenato.En mi caso, tenía mis momentos que me inspiraba y me concentraba en un tema y ese tema me daba fuerza para crear el verso.
