Last Days in the Desert de Rodrigo García Barcha, hijo del fallecido escritor colombiano Gabriel García Márquez, será la película que clausure la edición 55 del Festival de Cine de Cartagena y sobre el proceso de creación de sus obras estuvo hablando el director en uno de los conversatorios del Salón Ficci.
Con un gran sentido del humor García Barcha explicó cómo fue su llegada al cine, empezando por los primeros experimentos con la fotografía cuando era adolescente, su llegada a Los Ángeles, sus primeros largometrajes, trabajos en televisión y su etapa de madurez en el cine.
Del trabajo como realizador destaca sus inicios como camarógrafo “yo tenía mucho tiempo en las películas, mientras iluminaban, ensayaban; yo como operador de cámara tenía mucho tiempo para ver que hacían los actores, lo que hacía el director y ver todo el proceso del director con los actores y ahí fue cuando empecé a interesarme más en las escenas, en las actuaciones y empecé a pensar en dirigir”.
Sobre Last Days in the Desert, el último largometraje del hijo del Nobel colombiano, García reconoce que fue una idea que le surgió de la nada pero que tenía mucha fuerza “no soy una persona religiosa, pero se me ocurrió agarrar la vida de Jesús, no desde un punto de vista religioso, sino más bien literario y tomarlo como un personaje del cual sabemos ciertas cosas y tomarlo al regreso de su ayuno en el desierto y se me ocurrió que podía pasar dos o tres días en compañía de un hombre y su hijo y que padre e hijo tienen muchos problemas y que Jesús se podía enredarse en los problemas de esa familia”.
El actor escocés Ewan McGregor encarna a Jesús en la película, que cuenta con la fotografía del ganador del Óscar, Emmanuel Lubezki.
Sobre su manera de dirigir que ha quedado plasmada en films como “Cosas que diría con sólo mirarla”, “Nueve Vidas” y episodios de series como Six Feet Under e In Treatment, García comenta: “Siempre busco que las películas sean filmadas de la manera más sencilla posible, siempre busco hacer las cosas de la manera más sobria. Me gusta mucho las películas donde el director es invisible y no está tratando de atraer la atención. Es difícil de hacer, para que la película no resulte sin chiste”.
