Leonor Espinosa recibió en el 2017 importantes galardones por su trabajo de reconstrucción de tejido social a través de la gastronomía y uno de ellos será destinado a un Centro Integral de Gastronomía en el Chocó.
Se trata del Basque Culinary World Prize 2017, que fue anunciado el pasado 18 de julio en México, el cual exalta a chefs con iniciativas transformadoras, que demuestran que la gastronomía puede traducirse en un motor de cambio en ámbitos como el de la innovación, educación, medio ambiente, desarrollo social o económico, salud o, en general, que impacten positivamente en la sociedad.
Es el caso de Leo Espinosa con su proyecto Funleo; fundación de ‘Gastronomía para el desarrollo’, que ayuda a las comunidades, sobre todo indígenas y afrocolombianas, a identificar, reivindicar y potenciar tradiciones gastronómicas como motor social y económico.
Este galardón está dotado con 100.000 euros que acaba de recibir en Tabakalera, el centro internacional de cultura contemporánea de San Sebastián (España), y que serán destinados para dicho centro en una región del país azotada por el narcotráfico y el olvido, por lo que la idea de la chef colombiana es abrir la posibilidad para que sus comunidades transformen su patrimonio biológico, cultural e inmaterial en formas de desarrollo social y económico.
Durante la ceremonia, Espinosa, en un emotivo discurso, dijo que “el premio significa una ilusión para aquellas comunidades que durante años han luchado por ser reconocidas a través de su valor ancestral y aporte a la identidad cultural nacional. Es una forma de mitigar el silencio generado por el conflicto armado, la injusticia y la exclusión. Y para el país ratifica, en este proceso de reconciliación, la importancia de apostar por procesos gastronómicos como herramienta significativa para el desarrollo económico de las poblaciones donde realmente se encuentra el verdadero patrimonio generador de bienestar”.
A su vez, la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras Arantxa Tapia ha señalado que: “Uno de los escenarios donde queremos que Euskadi siga siendo un referente a nivel internacional es en materia gastronómica, porque estamos convencidos de la relevancia que puede alcanzar este sector. Entendiendo la gastronomía, como un eslabón más de la cadena de la alimentación, y como motor de cambio que aporta una mirada distinta ante esquemas convencionales y que busca soluciones a problemas sociales, que al final nos atañen a todas las personas. La misión de Basque Culinary Center es desarrollar el potencial económico y social de la gastronomía. Por eso creamos junto al Gobierno Vasco el Basque Culinary World Prize, un premio para chefs con iniciativas transformadoras, que expresan de forma especial cómo la gastronomía puede constituir un motor de cambio”.
