Cultural

Juan Gossaín cuenta las andanzas de don Quijote

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GUSTAVO TATIS GUERRA
23 ABR 2018 - 12:00 AM

Hay que ser tan terco como don Quijote para salir al encuentro con las palabras. Un periodista es un hombre que lleva el mundo sobre sus hombros. No es el oficio más bello del mundo como solían decir Albert  Camus y García Márquez. Es bello porque vives más de cien vidas pero puedes perder la vida por contarla. Es un oficio temerario y peligroso. 
Juan Gossaín Abdala (San Bernardo del Viento, 1949), por ejemplo, es una criatura singular que tiene más de medio siglo de estar tallando cada palabra como un orfebre.

Desde que estaba en la tienda de sus padres en San Bernardo del Viento, leía el diccionario como si fuera una novela. Y se ha pasado la vida contando historias con la gracia de los antiguos confabuladores de la noche, Enamorado de las palabras, de las que nadie usa y de las que de tanto usarse han perdido su brillo y su belleza. Ese esplendor de las palabras corre el riesgo de perderse cuando se abusa de ellas.

Alguien que haya nacido en San Bernardo del Viento está condenado a contar historias que mece el agua y el viento, cuentos de orillas y acantilados, historias de monteadentro que el viento sopla en los cuatro puntos cardinales de la memoria. Juan Gossaín le envió sus crónicas a  Gabriel García Márquez en octubre 17 de 1989, y el genio de Macondo le respondió que “tú eres uno de los más quiero y admiro, desde los tiempos felices en que querías ser García Márquez en San Bernardo del Viento, pero ahora que ya no necesitas serlo, te alegrarás de que no te adjudique un número en la cola...”.

Gossaín, autor de los libros de crónicas: La nostalgia del alcatraz(1981), Crónica del día (2003), La memoria del alcatraz (2015), y  las novelas La mala hierba (1981), La balada de María Abdala (2003), La muerte de Bola Triste(2010), los libros de cuento: Puro Cuento (2004) y Etcétera (2008), comparte hoy Día del Idioma, su conferencia Nuevas lecturas y andanzas de don Quijote, a las 3 y 30 de esta tarde en la Biblioteca Fernández de Madrid. La actividad gratuita es promovida por el programa de Lingüística y Literatura de la Universidad de Cartagena.

Gossaín es miembro de la Academia Colombiana de la Lengua, y su sabia intuición le susurra siempre que las palabras se inventaron para nombrar las cosas que parecen carecer de nombre, como una sensación ambigüa que aún el castellano no ha podido encontrar palabra equivalente a la  expresión portuguesa: Saudade, que entre ellos, es la suma misteriosa de memoria recordada que produce sentimientos contradictorios.

Es un recuerdo triste que al ser evocado suelta un poco de su azúcar. Y un recuerdo dulce que al ser evocado suelta su amargor.


En el alma de Gossaín hay un Quijote despierto que no ha perdido el don de maravillarse ante cada una de las palabras utilizadas por Cervantes Saavedra para escribir hace más de cuatrocientos años esa novela inmortal que es don Quijote.

Allí Gossaín se asoma para disfrutar el sabor de las palabras antiguas como aguaita, endechaderas, que el río del tiempo trae  a  nuestras vidas, con un fulgor remoto, como si acabaran de ser inventadas.

El gran periodista y escritorJuan Gossaín, hoy diserta sobre don Quijote. Maruja Parra

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