Ruby Rumié ha desarrollado una obra artística de una singular complejidad. De 1989 a 1996 fue una artista hiperrealista que fijó su mirada en la población afrodescendiente. Ese espíritu retratista se ha complementado y enriquecido, siempre en la búsqueda de historias que reflejen los dramas sociales, territoriales y culturales. En 2014, con su obra Hálito divino, investigó sobre las mujeres que han sido víctimas de la violencia doméstica. En 2016, investigó sobre las mujeres vendedoras ambulantes de Cartagena, para su serie “Tejiendo calle”.
Para ella lo invisible es apenas un velo de estereotipo, adormecimiento y ceguera colonial. No cesa de tejer perplejidades.
La experiencia estética la ha llevado a explorar e integrar diversos géneros, desde la fotografía, el video, la pintura, la escultura y escritura. El nuevo resultado es este libro: “Tejiendo Calle”, que presentará hoy jueves 22 de noviembre a las 6 de la tarde, en NH Galería.
Se trata de una publicación bajo el cuidado de Villegas Editores. Un homenaje a las vendedoras ambulantes de Cartagena, a través de historias de vida, saberes y memoria colectiva. Son medio centenar de voces de mujeres, mayores de setenta años, que “son testimonio vivo de nuestra herencia y memoria de un patrimonio que permanece en una lucha constante contra la invisibilidad y el olvido”.✓
La introducción fue confiada a la investigadora en temas raciales de la Universidad Nacional de Colombia, Claudia Mosquera Rosero Labbe. El capítulo dedicado a los objetos de uso cotidiano, estuvo a cargo del antropólogo, historiador y museólogo, Germán Ferro Medina
El capítulo de las ceremonias como lugar de reflexión e introspección, fue sabiamente enfocado por Kathleen Sutcliffe, profesora de PHD en la Universidad Jhons Hopkins, especializada en comportamiento humano, salud mental, corporal y resiliencia. La conclusión de este libro ha sido posible gracias al apoyo de la Fundación Rockefeller, durante la residencia de la artista en el Rockefeller Bellagio Center.✓ Consta de 300 paginas y pasta dura.
En esta serie convertida en un libro, se hacen visibles cincuenta mujeres fotografías de 60 x 90 centímetros cada una, que reunidas conforman una gigantesca instalación de 5 metros de alto por 9 de ancho.
Vistas de cerca parecen pinturas hiperrealistas de un detallismo abrumador: las mujeres aparecen con sus polleras blancas tradicionales, con los nudos y elementos culturales de Palenque: los diseños y las creencias ancestrales: las aseguranzas, los talismanes rezados y sagrados. Pero además de retratarlas e intervenir la foto convirtiendo al sujeto en paisaje de primer plano, con el tiempo tallado en la piel,
la nieve en el pelo cuscús, la expresión, el espíritu a flor de piel, la elocuencia cifrada en el silencio gestual, el rostro y la intensidad de la mirada; Ruby ha logrado eternizarlas en camafeos y sellos que simulan una filatelia convencional pero al verla se descubre que es un sello original con los símbolos culturales de Palenque y el rostro de cada una de las mujeres. Pero no satisfecha con los retratos, los camafeos y los sellos, la artista ha recogido en un video la ceremonia del encuentro de las mujeres, y ha compendiado su búsqueda creativa en cinco tomos como un enorme archivo histórico, integrado por tres álbumes fotográficos.
Las mujeres vendedoras se ven en fotografías gigantescas que Ruby les ha tomado para esta serie de “Tejiendo Calle”. Se ven en un video. Se ven en una estampilla. Se ven ahora en un libro. Toda una vida vendiendo sabores, frutas y dulces, manteniendo la sonrisa a flor de alma, contra viento y marea, sin perder la dulzura, más allá de toda pobreza. Han tejido la vida de calle en calle.

