Shangó Dely (Cartagena, 1978), uno de los más grandes tamboreros del mundo, honró la memoria de su padre el músico y artista Istvan Dely (1944-2022), en la Plaza Benkos Biohó de Palenque. El ceremonial contó además con la participación de la Escuela de Tambores de Palenque, que acompañó el duelo de la familia Dely (Shangó y Leonor y los cinco nietos), a ritmo de tambores sagrados. En esa misma plaza tocó Shangó cuando era un niño y se ganó el primer premio al mejor tamborero en el Festival de Tambores de Palenque en 1988. Lea aquí: Istvan Dely: la historia de cómo un artista húngaro terminó en Cartagena.
Shangó Dely ha tenido una amplia trayectoria regional, nacional y mundial, y ha representado a Colombia en festivales del mundo. A nivel nacional, trabajó con Carlos Vives y La Provincia. Ha alternado con grandes músicos como Carlos Santana, Carlinhos Brown, para citar algunos de ellos. El músico vino de Europa a su ciudad natal, a los funerales de su padre, y se quedará un tiempo acompañando a su madre Leonor y participando en proyectos musicales en Cartagena.
“Mi padre nació en Pécs, ciudad al sur de Hungría, frontera con Croacia. Pero al igual que le sucedió a mi hermano David, a los pocos días mi abuela Ilona se traslada a Budapest y esperan a mi abuelo Istvan, a que regresara porque estaba de soldado en plena guerra”, cuenta Shangó a El Universal.
“Al regresar a Palenque en donde rindo este homenaje y oración a mi papá en la Plaza Central Benkos Biohó, me encuentro con gente que lo recuerda, muchos de ellos fueron sus estudiantes”, dice.
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“Desde que mis padres se mudaron en Cartagena, no volvieron a mudarse de aquí. Mi hermano David nació en Armenia el 10 de diciembre de 1976, pero a los cinco días mi madre con David se trasladaron a Bogotá, y esperaron a que mi padre llegara. Yo nací en Cartagena el 9 de septiembre de 1978”.
Shangó cuenta que su padre escribió un libro que no alcanzó a publicar: Tabalá, en donde relata su larga travesía por el mundo. Hay un cineasta húngaro interesado en filmar la intensa vida de Istvan Dely, tan llena de sorpresas como músico, investigador, traductor, fotógrafo y hombre vinculado a las artes.
Istvan miró a la muerte de frente, sin alterarse. Se fue apagando lentamente, sin perder la sabia serenidad de su espíritu. Tenía siempre una sonrisa esbozada entre sus labios y una mirada que indagaba siempre por los orígenes.
La Escuela de Tambores de Palenque en los inicios del Festival de Tambores, contó con la presencia y el magisterio cultural de Istvan Dely, que acompañó procesos culturales comunitarios. Fue sepultado en Jardines de Paz, pero su heredad sigue en los múltiples proyectos de Shangó y Leonor Dely.
De la misma manera participó en muchas actividades del Cabildo de Getsemaní y de las jornadas culturales que surgían en el corazón de las barriadas. Los tambores en Palenque suenan para que el sendero de los muertos teja hilos entre el cielo y la tierra, para que el alma del viajero siga alumbrando más allá de la muerte con su música.