Por: Daniel Andrés Ricardo Arias*
El viernes 19 de abril de 2024 fue proyectada en el auditorio de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB), la película “Ana Rosa”, como parte del Ficci 2024, la cual ganó en el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (Ficci 2023). Lea: ‘La hojarasca’: el film grabado en familia y con cámaras escondidas
“Ana Rosa”, una película colombiana co-producida en Francia y dirigida por Catalina Villa, es un documental que aborda los archivos familiares e íntimos relacionados con la salud mental de una mujer nostálgica. A través de una visión innovadora, la directora reconstruye las experiencias de su abuela; busca darle forma a partir de una foto, ya que no posee ningún recuerdo claro de ella.
En la película, Catalina Villa plantea diversas preguntas que irá descubriendo a través de la introspección y la reflexión; cuestiones sobre la salud mental y el estudio de nuestra propia naturaleza para evolucionar, mediante una exhaustiva investigación entre documentos médicos y referencias del pasado relacionadas con las vivencias de su abuela.
La película maneja excelentemente sus tiempos y atrapa desde el inicio hasta el final, innovando de manera creativa en el género documental. Lea: Crónica de Gustavo Tatis con sabor a clavito de olor
El objetivo de la película es revitalizar el legado de la abuela, cuya historia fue condenada al olvido después de los años 50, y tratar de descubrir quién era antes de abandonar trágicamente este mundo.
Los diálogos en la película impactan fuertemente, cada uno más revelador que el anterior, generando momentos de intriga y deseos de saber qué ocurre después, y cómo concluye con un gran cierre.
“Ana Rosa” es una excelente película documental que sin duda merece los premios que obtuvo, un magnífico documental por sí mismo con anécdotas increíbles que cautivarán al espectador, y un buen descanso para los consumidores de cine comercial de acción.
Mi calificación para “Ana Rosa” es un 8,0/10.
*Estudiante del programa de Comunicación Social de la UTB.
