Eduardo Galeano (1940-2015), escribió varios textos inolvidable que aluden al fútbol. Uno de ellos es “Su majestad el fútbol” (1968) una recopilación de sus frase sobre el fútbol recopiladas por BBC Mundo. Se destacan además, su magistral libro “El fútbol: A sol y sombra” (1995) y su programa “Fútbol pasión” (2014).
Galeano era hincha de Nacional de Montevideo. Solía decir que él como todos los uruguayos nació gritando ¡Gol!
El gran escritor uruguayo, fue creador de libros clásicos como “Las venas abiertas de América Latina” (1973), ganador del Premio Casa de las Américas en el género de ensayo. Galeano era una apasionado por el fútbol. Vino muchas veces a Cartagena, era muy amigo de Orlando Fals Borda y David Sánchez Juliao, y en uno de sus viajes presidió el jurado del Festival de Cine de Cartagena. En su libro póstumo “El cazador de historias”, reunió historias de todo el continente y algunas nos devuelven a Cartagena y a Colombia. Sus textos breves son joyas de la narrativa, la poesía y el ensayo. Era un pensador político y un humanista esperanzado en que el mundo giraría hacia un destino de equidad.

Eduardo Galeano y su visión del fútbol
En sus propias palabras sobre su libro “El fútbol: A sol y sombra”, el autor confiesa que “este libro rinde homenaje al fútbol, música del cuerpo, fiesta de los ojos, y también denuncia las estructuras de poder de uno de los negocios más lucrativos del mundo.
La tecnocracia del deporte profesional -escribe el autor- ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohíbe la osadía. Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado cara sucia que se sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad.
Escribiendo este libro, el autor ha querido hacer con las manos lo que nunca pudo hacer con las piernas. Cuando era niño, Galeano quería ser jugador de fútbol, pero sólo jugaba bien, y hasta muy bien, mientras dormía”.
En una entrevista que Galeano concedió a El Universal contó sobre la afición al fútbol, celebraba que Albert Camus que había sido guardameta en su juventud dijera que el fútbol era más que un deporte. Lo consideraba una escuela de vida y moralidad. Y se burlaba de ciertos escritores como el gran Borges que reducía el fútbol como un deporte “innoble, desagradable, agresivo y meramente comercial”.

