El mundo de la salsa despidió un 29 de junio de 1993 a Héctor Juan Pérez Ramírez o mejor conocido como el gran Héctor Lavoe. El artista de la salsa cuya voz y calidad interpretativa que conquistó a un público que todavía lo recuerda falleció de un paro cardiaco a la edad de 46 años en el Hospital Saint Claire de Manhattan, Nueva York.
El también llamado ‘cantante de los cantantes’ fue ingresado a este centro médico para tratar problemas pulmonares debido al Sida que padecía. Lavoe dejó un legado musical que transcenderá y que sigue conquistado espacios. Lea: Una estatua para Héctor Lavoe
Aquí un recuento de los datos de la vida de este artista de la salsa.
- ‘El rey de la puntualidad’ luchaba con su adicción a la heroína. El cantante oriundo de la ciudad de Ponce (Puerto Rico) se robó el corazón del mundo latino y desde muy pequeño padeció por esta adicción.
- A los 21 años ya era un cantante famoso. Conquistó tarimas y grandes escenarios con sus éxitos como ‘Aguanilé’, ‘Mi Gente’, ‘El día de mi suerte’, entre otras joyas del repertorio salsero.
- A finales de la década de 1960, Lavoe se convirtió en Nueva York en el cantante de la orquesta de Willie Colón y pocos años después formó su propia banda como parte de las Estrellas de la Fania en esa ciudad estadounidense.
- Una de sus mejores interpretaciones fue “El Cantante”, en donde demuestra “la limpieza y brillo de su voz aunada a una dicción impecable y la cualidad para cantar fraseos rápidos y extensos con total naturalidad.
- Lavoe compartió escenario con diversos artistas de varios géneros como Andy Montañez, El Gran Combo, Raphael, John Lennon, Frankie Ruiz, Santos Colón, Oscar D’ León, Tito Nieves, José José, Ismael Rivera, Celia Cruz y otros cantantes.
- En 1968 nació su primer hijo llamado José Alberto Pérez. Años más tarde, nació su segundo hijo llamado Héctor Pérez Jr., fruto de su relación con Nilda «Puchi» Román. El joven falleció en 1987 al manipular un arma de fuego.
- Tras su muerte, miles de personas de las comunidades latinas de Nueva York rindieron homenaje a Lavoe. Una multitud de personas hicieron fila para ver su cuerpo, llegando a ocupar gran parte de Nueva York bloqueando hasta los alrededores de la Quinta avenida y la calle 82.70.
