Las jornadas en el Aviario Nacional de Colombia, ubicado en la isla de Barú, zona insular de Cartagena, son cada vez más divertidas y agradables, sobre todo si se vive en familia. Le puede interesar: Día del Idioma y Día de la Niñez, lista la agenda cultural en Cartagena.
Así lo han catalogado sus funcionarios y las decenas de personas que han ingresado a este extenso complejo donde habitan diferentes especies de aves, pues en el marco del Día del Niño este paraíso ecológico lo celebrará el sábado 30 de abril con entrada gratis a todos los niños y niñas hasta los 12 años, mientras que los adultos podrán ingresar por un valor de 40 mil pesos.
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“Uno de los objetivos principales del Aviario es la educación, crear estrategias, llevar un mensaje de concientización sobre la conservación y la preservación de la avifauna colombiana, de la naturaleza y el medio ambiente, y en ese sentido los niños y jóvenes son importantes”, explicó un vocero del Aviario Nacional de Colombia.
También destacó que existen varias estrategias para que instituciones educativas visiten este espacio natural, y además tienen un programa de responsabilidad social con niños y niñas de los tres corregimientos de Barú: Santana, Ararca y Barú, para que visiten el Aviario gratis con el propósito de que se conviertan en guardianes de este espacio.
“Todos los años creamos diversas estrategias en el Día del niño y queremos que este sea especial, invitándolos el sábado 30 de abril con entrada gratis a niños y niñas para que disfruten de un recorrido con más de 20 exhibiciones, donde pasarán por tres ecosistemas distintos, apreciando 180 especies distintas de aves y las más de mil 800 aves que tenemos”, agregó.
La celebración también invita a disfrutar de la presentación educativa ‘Aves al vuelo’ que se realiza todos los días a las 11:30 de la mañana y a las 3:30 de la tarde.
La imagen de promoción como regalo a niños y niñas en su día especial, es una obra del maestro Obregón, donado por sus herederos, Silvana Obregón al Aviario, y es usada como homenaje. Se trata de una pintura de Obregón para su hija donde demostró su amor por las aves.