La palabra ‘fluctúa’ no es tan bella como su significado: vacilar sobre las aguas por el movimiento agitado de ellas. Esa es la poesía de Gustavo Tatis, un tumulto de palabras nacidas del agua que van tejiéndose a lo largo de los años con la madurez literaria que el escritor ha adquirido desde su primer poemario publicado hasta la actualidad. En 1988 salió la primera edición de ‘Conjuros del navegante’, un compendio de poemas que esbozó los comienzos del tímido escritor que, a los dieciocho años, se asomaba a la literatura con un puñado de historias cuyas protagonistas eran las mujeres que hacían parte de su vida.
Con una mirada sensible, escribió acerca de la relación del hombre con el agua a partir de su propia experiencia de escasez: “Yo nací en un pueblo sin agua, entonces todos los poemas de ese primer libro tienen una obsesión por el agua”, expresó. Dicha obsesión es compartida con escritores que han dado forma poética a los mares y ríos, como la argentina Silvina Ocampo, quien escribió en su cuento ‘El vestido verde aceituna’: “En un mar tibio donde uno buscaba el agua indefinidamente, sin encontrarla, porque era de la misma temperatura que el aire”. Lea aquí: Imperdible: Gustavo Tatis Guerra relanzará sus libros en Cartagena
Pero para Gustavo Tatis este libro es también un sentido homenaje a su padre Honorio Tatis, quien cumpliría 100 años de su natalicio en mayo. “Mi padre es muy especial, era abogado de la Universidad de Cartagena, pero le gustaba escribir poesía, siempre tenía un poema para alguien, si te conocía te escribía uno y te lo regalaba”, relató. Con esa inclinación sosegada hacia la escritura, Tatis nutrió su propia experiencia literaria a partir de las experiencias que la vida diaria le regalaba.
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Cuando escribe trae a su memoria a “estas mujeres que pedaleaban en esa Singer, la máquina de coser que utilizaron mi abuela Escolástica, mi madre Yolanda y mi tía Ligia. Tantas mujeres cosiendo frente a esa máquina”, rememora a través de la mirada a sus ancestras, cuyas voces retumban, delicadas, en cada línea del poema. El libro que reúne alrededor de 250 poemas, lleva el nombre de ‘Conjuros del navegante’ como una oda al primer manuscrito publicado, pero también como una remembranza del significado de la palabra: “En el Caribe somos esencialmente supersticiosos, entonces la palabra se remite a una ceremonia que se realiza para evitar que algo malo ocurra”, echando mano de las historias heredadas de una tradición oralmente rica.
En la portada del libro subyace la obra ‘Ofrendas en el mar’ (2011), resultado del talento del mismo escritor, quien además de escribir sobre el papel, esboza historias en los lienzos, permitiéndose dotar de color sus historias. Lea aquí: Nuevo libro de Gustavo Tatis: historias del Caribe más allá de la ficción
Este poemario se suma a sus anteriores publicaciones: El edén encendido (1994), Con el perdón de los pájaros (1996) y He venido a ver las nubes (2008), además de las antologías: Evangelio del viento (2008), Todas las formas del mundo (2010), Corazón de pájaro (2013) y La tribu de los deseos (2017).
El libro de poemas, publicado por la editorial española Sial Pigmalión, se presentará el 27 de enero de 2024 en el Claustro de la Merced de la Universidad de Cartagena.