No tiene que reinventarse, a través del tiempo sigue allí, en la ribera izquierda del brazo del Magdalena, que pasa por sus laderas buscando su desembocadura al Mar Caribe, tendido como un pueblo que se ha rehusado a morir y donde sus casas blancas engalanan su orilla con su famosa Albarrada, que le da una majestuosidad y un registro fotográfico único.
No es un sueño, verdaderamente existe con su deliciosa gastronomía: quesos de capas, butifarra y longaniza ahumada de sabor muy andaluz; casabitos, dulces de limón, vino de uvita de lata, almojábanas, bollos y una buena oferta en los restaurantes que va desde los sabores y saberes momposinos recreados en el Comedor Costeño, pasando por una exquisita pizza al carbón de un austriaco, hasta unas pastas en plena plaza hecha por inmigrantes italianos.
Es claro que este año es diferente, no se vivió el esplendor de la famosa y tradicional Semana Santa, la falta de movilidad y distanciamiento social lo ha vuelto en su soledad más bello; tampoco asistiremos a la cita con el Festijazz, que se ha posicionado desde hace 8 años en el caluroso septiembre; pero Mompós tiene alegres y cordiales habitantes que están dispuestos a mostrar esta Villa como un foco de cultura con sus colegios Pinillos, Normal, Colegio Sagrado Corazón de Jesús, Santa Cruz, etcétera.
Su Centro Histórico demuestra por qué es cuna del patriotismo, con su Casa del Cabildo donde se firmó la primera ciudad en Hispanoamérica en declarar su Independencia absoluta de España. La Plaza de la Libertad y la de Bolívar son testigos de ello, que usted debe visitar.
Es un museo viviente que cuenta con la Casa de la Cultura, Museo de Arte Religioso y Casa Museo Luis Guillermo Trespalacios que son un atractivo más de esta población.
FERVOR
Mompós se considera un destino religioso por su celebración de la Semana Mayor, la más antigua, y por poseer siete iglesias con dos capillas que son de gran belleza; cada una tiene lo suyo y su arquitectura son reflejo de la Época Colonial.
Resalta la Iglesia de Santa Bárbara, de auténtico mudéjar y rococó, de visita obligada. También la capilla y el cementerio, donde dice a su entrada ‘Aquí confina la vida con la eternidad’, leyenda certera y da comienzo a la visitas de tumbas de blanco impecable, mausoleos de personajes célebres.
LA NATURALEZA
Para los amantes de la naturaleza, el Bosque Santander con sus aves y monos aulladores, al igual que el paseo a la Ciénaga de Pijiño, que es un deleite a los sentido por el avistamiento de aves, fauna variable y los hermosos cuerpos de agua; como también al caer la tarde recorrer a Mompós de arriba abajo, desde el rio, y gozar de un fantástico atardecer desde una lancha que ofrece ese tour.
Tiene una buena oferta hoteles, hostales coloniales construidos desde la Época Colonial, restaurados y remodelados con las comodidades y tecnología a la altura de los tiempos, que hace más agradable y confortable su estadía.
Los precios son cómodos y se ajustan a cualquier presupuesto, por lo que hace más fácil visitar este hermoso pueblo.
Cada día es más fácil llegar, ya está lista la pista del aeropuerto para cuando se reanuden los vuelos, pero por tierra está a sólo escasas 5 horas de Cartagena, utilizando el recién inaugurado Puente Roncador y Santa Lucía, y a 12 horas desde Bogotá por excelente vía.
Mompós, ‘Pueblo Patrimonio’, ‘Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad’, ‘Ciudad Valerosa’ y muchos otros títulos que ostenta, te espera para que disfrutes de su hermosa arquitectura colonial y del realismo mágico del que se rodea.
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