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Cultural

Hoy se cumplen nueve años sin el mago mayor de las letras

Gabriel García Márquez murió a sus 87 años, en México, el 17 de abril de 2014, al mediodía.

Hoy se cumplen nueve años sin el mago mayor de las letras

Gabriel García Márquez (1927-2014), el más grande narrador de Colombia, Premio Nobel 1982. // Foto: Prensa Libre.

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Nueve años sin el mago mayor de las letras del Caribe y Colombia, nueve años de la partida del clásico universal de la literatura colombiana Gabriel García Márquez (1927-2014).

Él se resistía a creer que todo acabaría para siempre con la muerte, y hablaba del sordo e injusto poder que tiene la muerte, pero para vencerla solo se aferraba a la magia hipnótica y levitante que tiene la escritura. Conjuraba y desafiaba a la muerte con el festivo poder de la palabra.

“Lo peor de la muerte es que es para siempre”, nos dijo en una entrevista. Le aterraba enterrar a los amigos y a los seres queridos. Lea: Este lunes: conversatorio sobre Gabo y su migración a París

Estuvimos en los funerales de Gabriel Eligio García Martínez, su padre, en el que vino el escritor y cargó el ataúd de su padre, junto a sus amigos cartageneros. Recuerdo que en ese funeral estaba el gobernador Arturo Matson Figueroa.

Años después estuvimos en los funerales de Luisa Santiaga Márquez, su madre, al que el escritor no asistió. García Márquez tampoco asistió a los funerales de sus amigos Álvaro Cepeda Samudio, Alejandro Obregón, Germán Vargas y Alfonso Fuenmayor.

Paradójicamente estuvo en los funerales de Miguel Ángel Asturias, el Premio Nobel de Literatura guatemalteco, que desde que apareció ‘Cien años de soledad’, perdió el tiempo acusando al escritor colombiano de haber plagiado ‘En busca de lo absoluto’ de Balzac. Cuando le preguntaban por Asturias, García Márquez era elusivo y solo decía que “Asturias es una bella ciudad española”. Pero se hizo presente en el funeral de Asturias para darle el pésame a la esposa.

Nunca dijo una mala palabra contra Asturias, pese a la acusación temeraria y sin fundamento, y nunca dijo nada contra Mario Vargas Llosa después que el escritor peruano, su compadre, en un arranque impulsivo de celos, le diera un puñetazo en la cara en 1976, por un malentendido de faldas.

García Márquez tenía la ética de los grandes seres humanos: nunca se ufanó en público de lo que hacía en secreto, sus actos generosos como estratega de paz liberando presos políticos y sus actos generosos con sus hermanos y su familia, y su sagrada y cuestionada amistad con los poderosos del mundo. También lea: Un intercambio literario: tres Cartagena se encontrarán en España

Tampoco respondía a los reclamos sin fundamento de sus coterráneos que le pedían que resolviera el problema del acueducto de Aracataca comparándolo con Pambelé que había logrado la instalación de la luz eléctrica para Palenque.

Lo que nadie sabía (sin que ningún escritor esté obligado a hacerlo), él gestionó muchas veces ese acueducto para su pueblo, pero en varias oportunidades el zarpazo de la corrupción se llevó el dinero de las obras públicas.

El mundo recuerda al mago mayor de las letras, que murió un Jueves Santo, al mediodía, como su personaje Úrsula en ‘Cien años de soledad’.

El mundo recuerda al mago mayor de las letras, que murió un Jueves Santo, al mediodía, como su personaje Úrsula en Cien años de soledad.

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