Hugo Enrique Daza Parra la tiene clara. Su sueño es ser un futbolista profesional y llegar a jugar en el Real Madrid español. Sin embargo, sabe que para lograrlo tiene que trabajar duro y demostrar sus condiciones en un proceso que ya inició.
A sus 14 años, este soplavientero hace parte de la selección Colombia que participará en el XVIII Mundialito Tahuichi ‘Paz y Unidad’ Sub 15, que se disputará en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, del 6 al 13 de enero próximo.
Será su primera participación en un combinado nacional, en el que se ganó un puesto después de participar en una convocatoria de preparación, que se realizó en Cali del 5 al 22 de diciembre pasado.
En la selección, que partirá el 3 de enero próximo a Bolivia, sobresale por ser el único bolivarense convocado y uno de los cinco costeños que hacen parte del proceso que dirige Jorge Serna, director técnico del equipo nacional.
EN LA SANGRE
Hugo Daza comenzó a jugar fútbol desde los cinco años en Soplaviento, en la escuela de Carlos Mendoza, un entrenador de ese municipio.
Dice que antes de practicar este deporte se probó primero en Béisbol, pero un día decidió retirarse y probarse en el balompié, que desde entonces le quedó gustando.
Al no existir un estadio de fútbol en Soplaviento, sus primeros goles y gambetas las realizó en una improvisada cancha que todavía adecúan sobre la plaza del pueblo.
Allí empezó, junto a su hermano mellizo, Alfonso Daza, a mostrar el talento con el balón, que algunos de sus tíos mostraron durante su infancia.
De la escuela de Carlos Mendoza pasó a jugar al club América de Cartagena, luego a la escuela Herly Alcázar; desde hace cuatro años llegó a Alianza Sport, equipo en el que juega actualmente y donde se ganó un lugar en la selección Bolívar.
Fue en un partido del seleccionado bolivarense, disputado este año en Valledupar, donde el timonel nacional lo vio jugar y lo convocó a la selección nacional.
“La experiencia ha sido muy buena, he aprendido mucho y me he sentido bien con el grupo”, comenta el joven deportista.
“Yo iba seguro de lo que iba a hacer, iba por un puesto y habían muchos jugadores buenos, porque todos los que van allá son buenos y ganarme un puesto ahí no fue fácil, pero si estuve concentrado y pensando en hacer lo mío”, añade.
Aunque todo el tiempo ha jugado como delantero, en la selección le ha tocado desempeñarse como lateral izquierdo, posición en la que dice se ha adaptado muy bien y en la que aprovecha su experiencia como goleador para pisar el área y aportar con goles al equipo.
Eduardo Daguer Quintero, Socio Fundador de la escuela Alianza Sport, lo define como un jugador con “bastante potencia en ambas piernas, que le pega bien con las dos, juega bien por la punta derecha e izquierda. Es buen definidor, encarador, con poca gambeta, pero letal”.
PROYECCIÓN
Hugo sueña con llegar al profesionalismo y jugar en Europa. Es hincha de Atlético Nacional y de Real Madrid. En esos clubes se imagina jugando durante su carrera deportiva, además de llegar a vestir los colores de la selección Colombia de mayores.
Admira y quiere ser como Cristiano Ronaldo -dice- por su habilidad y la potencia que tiene al correr.
Con el fútbol le gustaría ayudar a su familia, que lo ha apoyado en los momentos más difíciles, como los que vivió durante las inundaciones que sufrió Soplaviento en 2010. En ese entonces pensaba retirarse del deporte para ayudar a sus parientes.
“En mi pueblo me apoyan mucho, dicen que están conmigo y siempre me han apoyado. Mi familia también me ha apoyado mucho y por eso seguí en el fútbol”, asevera.
En Bolivia, Hugo Daza, de 1,70 metros de estatura, espera afianzarse en la selección Colombia y empezar a forjarse un camino de gloria en el fútbol nacional e internacional.
EN PALABRAS DE HUGO
“Todo ha sido una experiencia muy bonita, les agradezco a mis primeros entrenadores, al club Alianza Sport, que fue el equipo donde me mostré y con el que llegué a la selección Bolívar la primera vez, también al alcalde de Soplaviento, Ney Durant Bahoque, que me ha ayudado bastante”.
DATO
Hugo Enrique Daza Parra y su hermano Alfonso viajan hasta dos veces a la semana desde Soplaviento a Cartagena, para entrenarse con el equipo Alianza Sport.

