A las 5:15 de la tarde llegó al Muelle de La Bodeguita y revolucionó todo en un abrir y cerrar de ojos. Niños y adultos le cayeron literalmente encima en procura de tomarse una foto con él.
Lucía una bermuda de jean, camiseta color mandarina, unas botas blancas, gafas negras y los tradicionales rizos en su cabellera. Nació en Necoclí (Antioquia) el 26 de mayo de 1988).
Juan Guillermo Cuadrado, una de las figuras de la selección Colombia de fútbol, estuvo de visita en Cartagena, una ciudad que definitivamente cautiva con su belleza a propios y extraños.
“Esta playa está elegante”, se le escuchó decir a Cuadrado refiriéndose a cómo le había ido en su paseo a Playa Blanca, un lugar en el que la arena es blanca y fina, el mar se ve verde y azul y, además, tiene lugares donde el agua es tan limpia y cristalina que quien se baña allí puede ver con claridad, sin sumergirse, peces pequeños jugando a su alrededor.
Ahí estuvo Cuadrado junto a su familia, dos días después de haber sido titular en el triunfo 2-0 de Colombia ante Perú, en juego realizado en el estadio Metropolitano de Barranquilla.
La gambeta, velocidad e inteligencia que utiliza cada vez que pisa la cancha con su club, el Fiorentina de Italia o la selección Colombia, la puso a prueba una vez más en Cartagena para hacerle el quite a decenas y decenas de personas que lo acorralaban al bajarse de la lancha.
Aunque se le escuchaba decir: “estoy de vacaciones”, como queriendo pedir privacidad a los turistas y trabajadores del muelle, la multitud seguía asediándolo para lograr su cometido: la foto con uno de las figuras actuales del fútbol colombiano.
De un momento a otro, Juan Guillermo se dio a la fuga, comenzó a correr, saltó las rejas y se subió raudo a un bus de turismo. “Pide dos taxis para irnos”, le decía Cuadrado a uno de sus familiares, mientras que la gente que había en ese vehículo también comenzó asediarlo y él los complació dejándose tomar fotos.
Con los pies en la tierra
No quiso entregar entrevista a los medios de comunicación, solo alcanzó a responder de manera calmada y muy aterrizada: “todavía falta para llegar al mundial”.
La respuesta de Cuadrado hizo ver el grado de compromiso que tiene esta nueva generación de jugadores que no desea dejar nada al azar y que comprende que aún hay que sumar, así sea muy poco, para sellar la clasificación.
La frase de Juan Guillermo, quien juega con la camiseta número cuatro, envía un mensaje de esperanza al pueblo colombiano, pues estamos al frente de un grupo que tiene los pies sobre la tierra y sabe lo que quiere.
El dato
Juan Guillermo Cuadrado anunció que estará 20 días en Colombia y después viajará a Italia para ponerse a las órdenes del Fiorentina, en donde espera realizar una gran temporada.
La cifra
76 minutos estuvo en la cancha Cuadrado en el juego entre Colombia y Perú. Luego salió para darse paso a Freddy Guarín. Gracias a su talento y cambio de ritmo, Cuadrado se ha convertido en una de las piezas clave del técnico José Pékerman.
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